‘Una lágrima dorada’ es un canto al amor y al desamor, un apunte a la tristeza que nos embarga cuando el amado deja de estar y el corazón queda en ruinas. Sin embargo, siempre vuelve a aparecer la luz y nuevas oportunidades de conocer a alguien.
 

No te enamores nunca
no te enamores jamás,
que el amor es algo serio
que te puede destrozar,
que tu risa de niña
se te puede marchitar,
que tus ojos tan brillantes
con lágrimas duras
que nunca se podrán secar,
que el amor es algo serio
que te puede dar la vida
o te la puede quitar,
que te puede dejar un vacío
que tardas mucho en llenar,
y por mucho que te diga esto
se que caso no me harás.
Conocerás a alguien muy
especial
y despacio y sin saberlo
te enamorarás.
Tu corazón pequeñito
poco a poco se abrirá.
Sentirás nuevas emociones
que quizá no entenderás,
a tus amigas de él las hablarás,
tu libro y tu pupitre
con su nombre mancharás.
En tu corazón, un nombre
con una letra que nunca podrás
borrar.
Y un día te irá a buscar
y os sentareis en un bar,
te besará despacio
y quizás te asustarás.
El día que esto pase
tu vida cambiará.
Todo lo verás maravilloso
en tu mundo de cristal
y mires donde mires
su rostro allí hallarás,
se te pueden empañar
su cabello, su sonrisa
y su forma de mirar.
Pero un día este mundo
se te puede derrumbar
y te quedarás sentada,
viendo como él se va
y una lagrima dorada
tu rostro manchará.
Y te quedarás vacía,
con ganas de llorar.
Lo verás con sus amigos
y no lo querrás saludar.
Tus ojos con los suyos
siempre se irán a juntar.
Y quizá de aquí a un tiempo
con otra lo verás.
Recordarás otros tiempos
y de nuevo llorarás.
Tus amigas te querrán consolar,
te presentarán a alguien
y te gustará:
su cabello, su sonrisa
y su forma de mirar,
y aunque tu no te des cuenta
te habrás vuelto a enamorar.

 
Trabajo original