Celebramos el 30º aniversario de la Constitución en España. Representantes de diversos partidos políticos junto con los Reyes y los Príncipes se reunieron para conmemorar el nacimiento de la Ley Fundamental. La Constitución española tiene como uno de sus principales objetivos la unidad de los españoles, por eso sus creadores tuvieron en las manos la difícil tarea de redactar una ley que conciliase todas las corrientes políticas.

Finalmente, varios meses de trabajo dieron su fruto y se consiguió una Constitución que pudiera satisfacer los intereses de todos, una Constitución que, tal y como se indica en su primer artículo, pretende propugnar «como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político».

La Constitución por naturaleza, ya que pretende complacer a todos, puede tener muchas lecturas distintas y es por eso por lo que también puede sostenerse como motivo para defender una idea que cree polémica, aunque no esté creada con esa intención. Por otra parte, hay también bastantes personas que opinan que la Constitución de hace treinta años necesita algún cambio ya. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, opina que «no es imprescindible ni es tarea prioritaria para el Gobierno», según dijo poco antes de comenzar el acto de celebración del 30º Aniversario. También añadió que no propondría ninguna iniciativa si no había un clima de acuerdo.

Algunos temas que trata la Constitución, que actualmente son los que más exigen una reforma son, entre otros:
-La igualdad entre el hombre y la mujer a la hora de heredar la Corona
-La reforma del Senado en una cámara de representación territorial.
-La denominación de las comunidades autónomas.
-La abolición completa de la pena de muerte (todavía permitida en caso de guerra)
-El derecho al voto en cualquier tipo de elección para los inmigrantes que residan legalmente en España.

Este último asunto fue el único modificado de la Constitución en 1992 y ahora queda recogido de la siguiente manera:
«Solamente los españoles serán titulares de los derechos reconocidos en el artículo 23, salvo lo que, atendiendo a criterios de reciprocidad, pueda establecerse por Tratado o Ley para el derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales (Artículo 13, apartado 2)».

De todos modos, las personas se siguen moviendo para conseguir sus propósitos frente a los obstáculos y así en las pasadas elecciones generales se puso en marcha un proyecto, Vota por mí, que consistía en que los españoles que podían votar pero no querían «adoptasen» el voto de los extranjeros que aun siendo legales no tuvieran derecho al voto.

En mi opinión si la sociedad ya ha cambiado es lógico que la ley que la rige también lo haga y no debería ser motivo de alarma.

 

Trabajo original