///Inseguridad en las calles

Inseguridad en las calles

Firma: Por Lidia Zubillaga Agudo, alumna de 3ºA de la ESO del IES Manuel Gutiérrez Aragón de Viérnoles.

Inseguridad en las calles, delincuencia. Ya sabemos que la delincuencia existe y que cada vez aumenta más. Ya no se da con la solución para que este terrible problema llegue a su fin.

Los jóvenes de hoy en día pensamos de manera diferente, ya que lo tenemos presente casi las 24 horas del día. Me estoy refiriendo a los típicos problemas de las pandillas, en los que por una simple tontería que comentan, a alguno le puede costar la vida. No estoy exagerando, si es lo que ustedes piensan; los tiempos han cambiado mucho y esas calles de hace 15 años tan normales con peleas que sólo podían llegar a pequeños moratones producidos por los puñetazos se han convertido en peleas sangrientas con navajas y demás utensilios.

Saliendo una tarde de copas con los amigos, ya no sabes lo que la tarde te deparará. Yo ya llevo un par de años saliendo por Torrelavega con mis amigos/as y creo que es una de las ciudades en las que más problemas pueden ocurrir a cabo del día, sobre todo los sábados por la noche. Aunque no es la única, también he oído hablar de otros sitios (por ejemplo de Renedo o de Santander, como el Río de la Pila), pero lo que más me llama la atención es la llamada Banda del 13. Son unas 12 ó 13 personas que se ponen al lado de cualquier bar o discoteca y, a todos los chavales que van entrando, van contando: uno, dos, tres, …, así hasta llegar a 13; al que le toque ese diabólico número se le dará una gran paliza con bates de béisbol y demás. En Torrelavega, hace un año a un chaval se le dejó inconsciente por llevarse un gran golpe con el casco de una moto; otro fue agredido con una navaja y falleció en la Plaza Roja, cerca de la zona de vinos, y así podría estar contando cantidad de peleas que empiezan con una pequeña discusión y acaban en una gran tragedia.

Sobre todo, a lo que más miedo se tiene es a tener un día una discusión y marcharte para que no te peguen y, al sábado siguiente, van a buscarte hasta que te encuentren y te pegan una paliza. Eso ha sucedido varias veces, pero esa paliza se puede convertir en un dramático final.
Supongo que esto seguirá así durante mucho tiempo y, aunque las cosas cambien, siempre se seguirá teniendo ese miedo de salir de casa y que te ocurra cualquier cosa. Por eso hablo de este tema, porque la seguridad de nuestras calles nos fallará definitivamente con el tiempo y no habrá ningún sitio seguro; ni siquiera nuestro hogar.

2019-10-17T10:27:40+00:00 27 Nov 2002|Categorías: Hemeroteca, Revista Nº 35|Etiquetas: |

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