Una salida de trabajo de los alumnos de 1º de ESO del colegio Compañía de María de Santander a una playa de la capital cántabra, en el que un grupo de clase se encarga de investigar los motivos por los que hay playas en Santander que no tienen bandera azul.

Nuestro grupo ha desarrollado su trabajo en la Playa de «Los Molinucos», situada en el parque de Mataleñas, en Santander. Decidimos ir a visitarla e indagar los motivos por los que no se la había concedido la Bandera Azul Europea.

Se trata de una playa del tipo «encajada», con pendiente suave y desnivel, tiene acceso peatonal y su arena es de color blanco y tipo fina.
Está dotada de contenedores y se limpia semanalmente. Al menos estos son los datos que describen las características de Los Molinucos, por lo tanto…  ¿por qué no tiene Bandera Azul?

Tal y como pudimos comprobar cuando nos desplazamos hasta allí, no consta el acceso rodado, por lo cual los visitantes no pueden acceder a esta playa en transporte. Lógicamente tampoco cuenta con parking para automóviles.

Carece de vigilancia por los que muchas familias ven que sus vidas pueden estar en peligro y deciden no acudir en verano a visitarla. Tampoco está equipada con duchas de uso público.

Pudimos encontrarnos restos de electrodomésticos abandonados en la cercanía de la playa así como tuberías de canalización rotas por los que los vertidos se quedan en la zona rocosa cercana.

Cuando ya nos íbamos a ir hablamos con un pescador habitual visitante de esta zona que nos contó cómo en los muchos años que llevaba frecuentando esta playa no veía mucha gente bañándose, y que su uso habitual era para deportes -debido precisamente a la poca afluencia de público-.

Y nosotros nos preguntamos: ¿Existen playas de 1º y de 2º en nuestra ciudad?, ¿Cuál es el motivo por el que una playa de este tipo acabe siendo un auténtico vertedero?

Quizá debiéramos reflexionar y darnos cuenta que a pesar de contar con numerosas Banderas Azules en nuestra comunidad, dentro de la propia ciudad tenemos ejemplos que no lo merecen. Será necesario algún tipo de intervención para que en Cantabria, todas las playas, se merezcan una bandera.

Trabajo original