Hemos querido conversar con Aurelio Sainz-Ezquerra, que forma parte del personal no docente del colegio La Salle Santander desde 2016. Además, es miembro del equipo técnico de la selección femenina sub-15 de la Federación Cántabra de Fútbol. Considera que el fútbol femenino actualmente es «un boom que todavía sigue en expansión, que va a crecer mucho más». En este sentido, señala que «Cantabria está viviendo un incremento impresionante».

Pregunta.- ¿Qué te motivó a ser un entrenador de fútbol?
Respuesta.- La motivación viene dada principalmente, tengo que ser sincero, porque como futbolista era muy flojito, no voy a decir malo, era muy flojito y siempre tenía esa inquietud de continuar en el fútbol porque me gustaba muchísimo y opté por hacer las titulaciones de entrenador y eso fue el comienzo. Os estoy hablando de cuando yo tenía 18 años, el comienzo de los banquillos.

P.- ¿Ha sido fácil llegar hasta ahí?
R.- El fútbol es una cuestión complicada y sencilla a la vez. Tienes que tener un poquito claro lo que quieres y tener en mente en la categoría donde estés lo que quieres enseñar o lo que pretendes de tu equipo. Lógicamente, cuando el fútbol es de pequeños tratas de enviarles unos valores y cuando estás entrenando a un nivel superior pues, lógicamente, la finalidad viene dada por resultados. Por eso pasas por unas etapas en las que te tienes que amoldar y no es fácil, pero tampoco es excepción.

P.- ¿Crees que una mujer futbolista profesional puede vivir solo del fútbol?
R.- Ahora mismo, si mal no recuerdo, el convenio que tienen las chicas creo que anda sobre los 20.000 euros. Lógicamente eso no da para dedicarse en cuerpo y alma al fútbol, es una ayuda. Estamos hablando de chicas de un nivel más o menos medio; luego hay jugadoras que tienen contratos de más cuantía pero, ahora mismo, con nivel medio sí puedes tener para día a día, pero igual no puedes tener unas perspectivas como puede tener un chico a nivel profesional que le permite después de acabar del fútbol tener una vida un poco más o menos cómoda. Yo creo que en las chicas todavía no se puede dar esa circunstancia, no se da esa circunstancia.

P.- ¿Qué diferencias notas en el fútbol profesional entre chicos y chicas?
R.- Yo siempre he sido de la idea de que el fútbol femenino es un deporte totalmente distinto al masculino. Tienen en común el campo, el balón o las equipaciones, pero después es un deporte totalmente distinto. Estoy hablando siempre desde el punto de vista de que cuando entrenas a un equipo de chicas estamos hablando de niñas que empiezan a estar en formación. Un porcentaje altísimo es porque les gusta muchísimo y entonces tienes que empezar de lo más básico. Igual empiezas a entrenar una temporada y tienes niñas que en la vida han jugado al fútbol y eso requiere mucha paciencia, darles mucho cariño para que sigan haciendo lo que les gusta y que vean en ti a una persona que les puede ayudar a mejorar, a una persona con confianza para expresar los infinidad de problemas que se les presentan a ellas,  básicamente en el aspecto de frustración. Por ejemplo, en Cantabria empiezan a competir en categoría Infantil, una categoría que es de chicos y ellas están en desigualdad y eso les produce frustración porque no son partícipes, a un porcentaje altísimo, de jugar al fútbol,  de tener muchas veces la pelota, de que les pase mucho y ahí yo creo que el entrenador es una base fundamental para que ellas vean en él una persona que las entienda, que las comprenda y que, a la vez, les enseñe y las empuje un poco más.

La entrevista se realizó en la biblioteca del colegio.

P.- ¿Qué características tiene que tener un buen entrenador, según tu punto de vista?
R.- Lógicamente el entrenador tiene que ser una persona con conocimientos, una persona que esté continuamente en formación, que sienta pasión por el fútbol. Es una cosa lógica. Si un entrenador consigue meterse en la cabeza de cada jugador o cada jugadora lógicamente eso va a ir bien seguro. Hay entrenadores de primer nivel que no les gusta que les llamen gestores deportivos y prefieren ser entrenadores con sus conocimientos, pero yo creo que es importante saber gestionar un vestuario y más en el fútbol profesional. En este nivel con futbolistas con un ego altísimo es difícil decir a primeras estrellas cómo tienen que parar un balón o que hay que hacer  rotaciones. Esas primeras figuras quieren jugar todos los minutos de todos los partidos por infinidad de motivos, como el económico. Si el entrenador consigue gestionar eso, el éxito prácticamente está seguro. El ejemplo más claro puede ser el entrenador del Real Madrid, Carlo Ancelotti.

P.- ¿Qué futuro ves al fútbol femenino?
R.- El fútbol femenino ahora es un boom que todavía sigue en expansión, que va a crecer mucho más. Creo que si nos ceñimos a lo que conocemos en Cantabria está viviendo un incremento impresionante. Por ejemplo, en la selección cántabra Sub-15, de cuyo cuerpo técnico formo parte, el año pasado teníamos 150 o 160 niñas para hacer esa selección y ahora hay unas 215, un incremento en un año que es una brutalidad. Creo que ese crecimiento va a seguir porque estamos siguiendo el fútbol desde abajo, desde las pequeñas. Más niñas juegan bien porque les atrae o bien porque lo están viendo la televisión o, principalmente, porque les gusta. Las niñas que juegan al fútbol mayoritariamente lo hacen porque les gusta el fútbol, mientras que los chicos muchas veces juegan al fútbol porque su padre quiere que jueguen al fútbol y el niño no se divierte ni le gusta el fútbol y desde alevines acaban hasta las narices.

P.-  La polémica que se vio sobre la selección absoluta femenina el pasado verano con Rubiales y Jenni Hermoso, ¿ha favorecido o no al fútbol femenino?
R.- Creo que en todos los colectivos cuando se producen estas situaciones, vamos a llamarle desagradable, porque es una situación desagradable e incómoda, lógicamente creo que no beneficia todo lo que sea cosas negativas. No suma, resta y, en este caso, se les ha dado un poco más de visibilidad, que creo que la tenían merecida. El fútbol femenino ha estado mucho tiempo en un segundo plano en igualdad, en condiciones que no las ha tenido el fútbol masculino. No vamos a hablar del aspecto económico, sino de temas tan sencillos como las equipaciones. No había equipaciones para ellas y todo esto ha repercutido. Ahora yo creo que se ha hecho más visible y, lógicamente, algo sí se ha crecido.

P.- ¿Qué opinas de los conflictos que se forman en los partidos entre entrenadores, jugadores, grada?
R.- Soy opuesto a toda esta situación y en la base esto tiene que estar totalmente fuera de lugar, tanto por parte de padres como de entrenadores y jugadores. Eso tiene que desaparecer totalmente. El padre tiene que ser una persona que vaya únicamente a ver jugar a su hijo y a los amigos de sus hijos y su comportamiento tiene que ser ejemplar ni más ni menos porque su hijo desde el campo o desde la cancha si ve que su padre está dando la nota se va a sentir avergonzado. Además, el comportamiento del jugador en el campo tiene que ser ejemplar. Nada de violencia,  agresividad ni insulto, todo esto tiene que desaparecer. Eso tiene que ir avalado y reforzado por una educación que tiene que venir de los padres. Y luego viene la parte nuestra, ya que tenemos que tener muy claro lo que queremos. El comportamiento tiene que ser ejemplar, y nadie tiene que olvidar que tiene que ser una actividad en la que se trata de hacer deporte, de disfrutar con ello, de pasarlo bien y de hacer amistad y competir. Un lema que siempre tengo es que si disfrutas compites y si compites disfrutas y eso lo tienes que llevar a la práctica.  Si vas a estar entrenando toda la semana con tiempo adverso y llega el partido y vas a meterte con el árbitro o insultar al contrario no merece la pena. Por eso hay que hacerlo bien y hay que exigir. En esto también tenemos que meter lógicamente al árbitro, una persona que se va a confundir y te va a favorecer unos días y otros te va a perjudicar. Los árbitros tratan de hacer justicia, una labor muy muy difícil porque se trata de agradar a mucha gente que hay alrededor de ese partido y eso es prácticamente imposible. El árbitro es una parte que hay que respetarla siempre.

P.- Como seleccionador escoges a una persona que crea conflictos, pero la escoges porque es buena jugando al fútbol, ¿qué harías en estos casos?
R.- Nosotros cuando empezamos con la preselección lo que buscamos es que sean jugadoras que jueguen bien, que se acoplen un poco a lo que pretendemos, pero que se apunten también a los valores que nosotros tenemos. Que no se olvide nadie que dentro de una selección están representando a muchas jugadoras, a muchos aficionados, a mucha gente de una comunidad, y la imagen tiene que ser buena. Por suerte para nosotros todas las chicas que nos llegan, o que vemos al cabo de la temporada, vienen con un comportamiento fenomenal y si vemos algún comportamiento que no nos gusta pues tratamos de hablar con ellas, hacerlas ver que esto es un grupo, una selección. Tienes que convivir y llevarlo al campo y que se note un nivel de valores importantes. Si surgiera algún caso, la Federación cuenta con un equipo de 12 o de 14 personas, además del seleccionador, y con psicólogos que van a los desplazamientos. Cuando ves que alguna niña tiene un comportamiento que no es el más adecuado tratas de reconducirlo, no tratas de cortarles la cabeza porque son niñas que tienen menos de 15 años.

P.-  Hay muchas chicas de nuestra edad que compatibilizan los entrenos o partidos con los estudios. ¿Qué estrategia les darías tú o cuál crees que es la prioridad?
R.- La prioridad es el estudio, y lo es por el mero hecho de que tienen, y tenéis, más posibilidad de que vuestra vida se solucione o la tratéis de solucionar por medio del estudio que haciendo una actividad deportiva. Creo que si sois medianamente organizados hay tiempo para todo. Hay algunos momentos, como cuando hay exámenes, que requieren más tiempo de estudio y el deporte, o en este caso el fútbol, puede servir un poco de escape de la presión que tenéis. Creo que las dos cosas se pueden compatibilizar.

P.- ¿Qué estrategia crees que habría que tomar para fomentar el fútbol femenino?
R.- Lo primero, ahora mismo, lo que hay que hacer es digerir ese boom. Nosotros en la Federación hacemos unas campañas de tecnificación para las niñas benjamines, de 8 y 9 años, y alevines. Juntamos a todas y las impresiona mucho porque son niñas a las que hablas de la selección y ven el despliegue de balones, que hay un preparador físico, entrenador de porteros, la fisioterapeuta… y esto a ellas les cohíbe mucho. En los entrenadores con niveles altos en las categorías de aprendizaje lo primero para enseñar y lo segundo para que ellas se enriquezcan con lo que les vamos a decir, que no se nos olvide que una niña y un niño de esa edad son auténticas esponjas y cogen lo bueno y lo malo. Por eso si los formadores están un poco en consonancia con lo que les exige pues van hasta el boom, va a ser muy digerible. Las niñas van a estar a gusto y se lo van a decir a las compañeras de clase. Aquí en el cole,  por ejemplo, este año lo hemos visto. En el fútbol es igual. Nosotros tenemos en la Federación un programa de tecnificación que lo hacemos dos veces al mes y juntamos a cada vez entre 90 y 100 niñas para irlas enseñando y e ir captando a todos niños. Utilizamos a monitores que están haciendo la titulación de fútbol y les introducimos en esas fases de tecnificación para que ellos se vayan identificando con lo que hay y aprendan a manejar a las niñas y les enseñen a digerir un poco el boom de chicas, el boom de monitores y monitoras para que todo eso lo hacemos lo metemos en un mismo cesto y el boom sea todavía más grande. Y no vamos a decir que solo la Federación lo está haciendo bien. Hay equipos que están trabajando muy bien con las niñas y con los niños o solo con niñas en los que solo están ellas.

P.- ¿Notas alguna diferencia entre entrenar un equipo o entrenar con la federación?
R.- Nosotros en la Federación tenemos un entrenamiento a la semana, independientemente de que después el resto de los días tienes que hacer aspectos burocráticos de entrenamientos, llevar los trabajos al director deportivo, muchas charlas de formación… no es la rutina de tres días de entrenamiento a la semana, es muy distinto. En la selección vas a trabajar con lo mejor o con lo que más te parece a ti que es lo mejor en los clubes y en las categorías de base te vienen niñas que tienes que formarles y enseñarles. Estructurar los días de entrenamiento y saber perfectamente lo que les vas a hacer para no perjudicarles y para enseñarles. Es una metodología un poco distinta. Por un lado si tienes el día a día de la semana y, por el otro, tienes un día y mucho trabajo burocrático. Fines de semana de mucha visualización de partidos. Hay mucha diferencia. ¿Cuál escogería yo? me pondríais en un aprieto. Yo siempre he estado entrenando en clubes, a excepción de las cinco temporadas que llevo en el fútbol femenino y me costaría que inclinarme por uno u otro lado. Cuando yo he descubierto el fútbol femenino ha sido una casualidad y la verdad es que estoy muy a gusto ahora aquí.

Aurelio Sainz-Ezquerra atiende a los corresponsales de InterAulas en La Salle.

P.- ¿Qué carencias o necesidades crees que tiene que tener el fútbol femenino?
R.- La mayor problemática que puede tener el fútbol femenino, y también en extensión del masculino, sobre todo en el fútbol base, es que hacen falta entrenadores con experiencia. Cuando se empieza es donde yo creo que hay que hay formar, donde hay que enseñar, que el entrenador no sea solo el clásico señorín del barrio. A este perfil hay que agradecerle mucho coger un equipo para que los niños del barrio jueguen, pues él es el entrenador, aunque carezca de medios, pero les da esa iniciativa. Pero ahora mismo el problema radica en formadores e instalaciones. Santander concretamente está con un déficit de campos de fútbol importante. Los que hay están muy masificados y, por tanto, las horas de entrenos son menos y a unas horas que no son adecuadas. Tendría que haber más instalaciones deportivas y así los horarios serían muchos más holgados y sería un beneficio para los estudiantes.

P.- ¿Podremos tener algún día algún equipo de Cantabria en la Liga Femenina de Primera División?
R.- Sí. Son ligas ahora mismo profesionales competitivas. Cantabria tuvo hace algún tiempo un equipo ahí arriba, el Ave Fénix que después se llamó Racing y ahora está compitiendo en Segunda División. Son categorías muy profesionalizadas y ellas están haciendo una temporada magnífica y por qué no aspirar a estar en Primera División. Se puede dar esa circunstancia en un año que al equipo le salen bien las cosas, que acertaron en los fichajes o que has aportado jugadoras de la cantera de la comunidad para el equipo. Esta es una faceta importante, porque lo que haces es transmitir identidad y la gente que va a los partidos se siente se identifica y eso es importante. Perfectamente podemos tener un equipo en Primera División.

P.- Últimamente los entrenadores trabajan lo emocional y lo psicológico. ¿Qué perfil crees que debe de tener un buen entrenador a día de hoy?
R.- El perfil tiene que ser un hombre que maneje muchos campos a la vez, que haya jugado al fútbol, que tenga unos conocimientos, que le guste el futbol, que vaya adquiriendo experiencia de todos los vestuarios que tiene aportando sus ideas. Y,  muy importante, se tiene que sentir un poco partícipe de ese vestuario. Eso es una asignatura pendiente en el fútbol femenino. A nosotros, cuando digo entrenadores me refiero en masculino todavía pues no hay ese número necesario para que las chicas puedan ser entrenadoras, a nosotros eso nos cuesta mucho porque en el fútbol hay una parte fundamental que es ese cuarto de hora antes del comienzo del entrenamiento o del partido y de después. Muchas veces la frustración es latente y ahí tiene que ser una persona que pueda estar en ese vestuario y que les ayude a digerir ese esa frustración, Cuando en el fútbol femenino los entrenadores somos chicos pues, lógicamente, estamos limitados a esas cosas y no puedes ser partícipe de ese vestuario. Pero eso te lo tienes que ganar de alguna, en la confianza que  tienen que depositar en ti, en la complicidad que tú las transmitas. Volviendo a la pregunta creo que los perfiles del entrenador tienen que ser amplios y no serían dos perfiles determinados. Eso se consigue poco a poco y teniendo un poquito las ideas claras.

P.- Nos hemos enterado de que vais al campeonato de España. ¿Creéis que Cantabria tiene posibilidades de clasificarse?
R.- Sí, nosotros vemos que Cantabria tiene posibilidades, pero es difícil porque estamos compitiendo con selecciones que tienen mucha diferencia. En la primera fase competimos con Castilla-La Mancha, una comunidad que tiene cinco provincias y que para hacer la selección hace una final four. De esas 100 chicas que forman esas preselecciones se quedan con 18. Si no me fallan las cifras estamos hablando de unas 7.000 licencias, mientras que nosotros contamos con 200. Perdimos 1-0. Después nos tocó con Valencia, que el año pasado fue semifinalista del Campeonato de España con un potencial de 9000 licencias y también se perdió (1-3), pero salimos muy fortalecidos, principalmente ellas porque vieron que plantaron cara a una selección con gran potencial y que el esfuerzo que estaban haciendo era muy importante. Ese es el argumento para deciros que sí tenemos opciones en este segundo sector porque ha sido comenzar la preparación del segundo sector y el equipo ha tenido un incremento semana a semana impresionante. Les ves con una actitud y con un fortalecimiento psíquico importantísimo. Nos ha tocado Castilla-La Mancha otra vez. Nos hemos enfrentado tres veces a ella y hemos perdido las tres, siempre por el mismo resultado y siempre con las mismas circunstancias, que nos hacen un gol los primeros cinco minutos y después somos incapaces de remontar. Después nos ha tocado también La Rioja, que tiene más licencias que nosotros y dos jugadoras que están en la selección nacional, pero tenemos opciones, por supuesto. La verdad es que vamos con muchísima ilusión. Nos va a costar mucho pero yo creo que sí que podemos conseguir algo.

 

Más información:

https://rfef.es/es/noticias/campeonatos-sub-15-diciembre 

https://www.rfcf.es/pnfg/NPortada

https://archivo.interaulas.org/interaulas87/sabiasque-4.htm

https://interaulas.org/actualidad/el-futbol-femenino-es-el-futuro/

https://archivo.interaulas.org/interaulas127/preguntasyrespuestas-2.htm