Pablo dedica un poema a la lluvia, tan habitual en esta tierra y tan ligada a estados emocionales como la melancolía, la tristeza y la nostalgia.

La lluvia llueve.
La lluvia canta.
La lluvia suma.
sin fin nostalgias.
melancolía
vida apagada.
luz submarina
plata oxidada
de los espejos
y las arañas
grutas secretas.
Calles sin alma.
pienso en mi mismo
no pienso nada.
Llueve igualando
Llueve constancia
tras los visillos
una muchacha
esta mirando
algo que calla.

Trabajo original