La situación del Mercado de la Esperanza, «la Plaza» de la capital cántabra, un repaso por la historia, el presente y el futuro de este característico lugar del centro de Santander.

Queremos dar las gracias a Pedro Luis Canser, presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado La Esperanza y a Berta González, veterinaria del mismo mercado, por la colaboración que nos han prestado, por su ayuda y por el interés mostrado en las entrevistas que les hemos hecho. Además, debemos decir que este trabajo lo hemos realizado durante dos meses -febrero y marzo de este año- y que para ello hemos visitado varias veces el mercado, hemos hablado con comerciantes y clientes del mismo y hemos utilizado el libro publicado por la Asociación de comerciantes y otras obras de nuestra biblioteca en las que aparecían referencias al mismo; también hemos consultado la página web que tiene en Intenet y, por último, hemos utilizado informaciones recientes aparecidas en la prensa local sobre dicho establecimiento. La recogida de datos de todas las fuentes citadas mediante la utilización de medios audiovisuales y otros tradicionales nos ha permitido elaborar el trabajo que ahora presentamos.       
Este trabajo ha sido dirigido por Fernando Bringas de la Peña, profesor de Lengua y Literatura en el IES Santa Clara.

Situación y características

El mercado de la Esperanza está situado en el centro de la ciudad de Santander, junto a su ayuntamiento.

Es un edificio grande de piedra caliza, con grandes ventanales de color grisáceo y con unas hermosas y artísticas cristaleras que iluminan la segunda planta; tiene forma rectangular con dos plantas y un patio externo que sirve también para mercado y por las tardes se convierte en aparcamiento.

Durante las visitas realizadas, hemos visto en la planta baja los puestos de pescado y en la planta de arriba los de carne y fruta y en las conversaciones que mantuvimos con varios comerciantes aprendimos cosas como a distinguir los pescados blancos de los azules -los blancos tienen la cola lisa y los azules en forma de uve, gracias Marta por tus explicaciones-, también conocimos los nombres de muchos pescados como la dorada, el Pez San Pedro, las diferencias entre los pescados de roca y de arena, la procedencia del salmón en este mercado, las propiedades nutritivas de la carne de pollo y el nombre de hortalizas y algunas frutas exóticas traídas de otros hemisferios.

En una de estas visitas nos recibió José Luis Canser y en la sala de reuniones del mercado -amplia y muy funcional en la planta superior-, quien en una entrevista grabada en vídeo nos explicó muchas cosas del funcionamiento del mercado en la actualidad, de su historia y del futuro.
Todo ello lo expondremos de manera organizada los demás apartados.
También mantuvimos una larga entrevista, en nuestro instituto, con Berta, grabada en vídeo para poder estudiar y repasar toda su información sobre la higiene del mercado y sobre las condiciones de conservación de los pescados y de la carne, también lo contaremos.

Pasaremos ahora a exponer todos nuestros conocimientos en tres bloques diferenciados:

-Pasado e historia del mercado,
– Presente y actualidad del mismo
– Futuro e innovaciones para que siga siendo el Centro comercial de Santander.

 

PASADO E HISTORIA DEL MERCADO

Antiguamente no había mercados en Santander , sólo mercadillos los sábados y se desarrollaban en la Plaza Vieja, en la actual calle Juan de Herrera, instalándose los puestos en la calle. Se tiene constancia de este tipo de mercados desde el año 1526.

En el siglo XIX el mercadillo se reparte en dos lugares en los que se celebran mercados: el de verduras en la Plaza de los Remedios y en las Atarazanas, donde se construyó el primer edificio para el mercado en el que se instalaron las panaderías, ventas de carne, animales vivos, frutos secos, etc. Este mercado duró hasta 1903.

En el solar denominado Plaza de la Esperanza se construye el actual mercado diseñado por los arquitectos Eduardo Reynals y Juan Moya siguiendo el estilo modernista y ocupando una extensión de 2.267 metros cuadrados. Se inauguró en el 10 de abril de 1904.

Posteriormente, en el año 1941 debido al incendio de la ciudad de Santander, este mercado sufrió las consecuencias y tuvieron que cambiar las cristaleras, también en los años 1970 y 1992 se realizaron importantes obras para adecuarlo y modernizarlos debido a las exigencias técnicas e higiénicas.
Por último debemos decir que en el año 1977 el edificio fue declarado Monumento Histórico Artístico.

El libro «100 años del Mercado de la Esperanza»; la historia de un mercado y su gente durante 100 años, recoge muy bien su historia así como numerosas anécdotas de la vida desarrollada en él durante tantos años, también aparecen los comerciantes que destacaron en alguna faceta, recomendamos su lectura para penetrar en el alma de esta institución tan peculiar y popular.

(Aquí debemos dar las gracias otra vez a Pedro Luis Canser por la dedicatoria del libro que regaló a la Biblioteca de nuestro Instituto, procuraremos conocernos más como vecinos que somos y que él señala).

 

PRESENTE Y ACTUALIDAD

Entrevista con Pedro Luis Canser, de la Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza

En la actualidad hay 166 puestos, según nos informó Pedro Luis Canser, y todos ellos pertenecen a la Asociación de Comerciantes del Mercado de la Esperanza que se creó en 1980.
Los puestos corresponden a pescaderías, carnicerías, pastelerías, hortalizas, floristerías, etc. y están distribuidos en las dos plantas además del patio exterior en el que dos días a la semana se vende ropa y calzado. 

Pedro Luis Canser nos explicó que para establecerse en este mercado es preciso alquilar una parcela al Ayuntamiento de Santander, propietario del mercado, o adquirir mediante un traspaso los derechos de alguno ya establecido. Si uno quiere montar un negocio en esta plaza hay que solicitar un permiso al ayuntamiento, te dan una concesión que es el alquiler de una parcela la cual no puede ser mayor de 36 metros cuadrados por el que se paga un canon al Ayuntamiento.

Según el presidente de la asociación de comerciantes no se exige ningún título oficial para establecerse pero es conveniente tener el título de manipulador de alimentos y tener un carácter amable con el público y también aprovechar la experiencia que se va adquiriendo, por último recomendó ganas de trabajar y el conocimiento de idiomas no vendría mal.

También nos dijo que era muy frecuente que se traspasara entre los miembros de una misma familia debido a la costumbre de heredar los hijos los negocios de los padres.

En cuanto a las condiciones para regentar un establecimiento nos explicó que hacía falta conocer el tipo de género con el que se va a trabajar y luego tener un poco de tacto y vista comercial para atraer a los clientes. Daba por descontado que uno debe ser formal y respetar la libre competencia.

En cuanto al rendimiento de los negocios instalados nos dijo que no eran como para hacerse rico pero que sí daban para vivir medianamente bien.

En los recorridos que hicimos pudimos comprobar que se había instalado un ascensor nuevo para que pudieran acceder las personas minusválidas y que esto había sido bien acogido.

También percibimos que la mayoría de los puestos se habían modernizado mucho, que había bastante limpieza y que en muchos casos los puestos tenían colocados los productos de forma artística hecho que llamaba la atención de los visitantes.

Otra cosa importante fue la gran variedad de productos que se pueden encontrar, desde pescados -incluidos los mariscos- hasta frutas y verduras por eso pensamos que puede ser un buen lugar para aprender biología y botánica debido a la gran variedad de productos que se venden, daba gusto ver los pescados frescos y las frutas y verduras de cualquier época expuestas.

Entrevista con la veterinaria del Mercado, Berta

En cuanto a las condiciones higiénicas, Berta nos explicó todo el proceso de control sanitario que ella lleva a cabo diariamente y que comprende no sólo los productos que se venden, sino también los útiles de trabajo y las cámaras de almacenamiento del género.
Ella también nos dijo qué había que hacer en caso de que nos vendieran algún producto en malo estado y para que eso no ocurriera nos enseñó a distinguir las carne y el pescado frescos de los pasados o en comienzo de putrefacción gracias Berta porque no lo hemos olvidado.

Pensamos que las condiciones higiénicas de todo el mercado y en todos sus aspectos son muy satisfactorias aunque no debemos olvidar que son los clientes también quienes deben vigilar porque se mantengan así. 

Por otro lado, el mercado no se abastece solo de productos de Cantabria sino que muchos se traen de fuera de la región e incluso de fuera de España. Esto sucede con el fin de ofrecer más variedad de productos y al mismo tiempo de calidad y, sobre todo, porque aquí en Cantabria en algunas épocas del año carecemos de ciertos productos que los consumidores demandan, en este sentido hay que decir que este mercado se preocupa por ofrecer los mejores productos aunque se tengan que traer de muy lejos, incluso de América como pasa con ciertas frutas en alguna época y que esto es un signo también de su modernización y de adaptación a los tiempos actuales.

 

FUTURO DEL MERCADO

El futuro de este mercado se presenta con mucho atractivo e interés.
Según el presidente Canser es necesario realizar una labor constante de mejora y adecuación a los tiempos actuales.
Por eso se iban a introducir dos elementos importantes con el fin de que el mercado no perdiera atractivo y que además de ofrecer buenos productos a buenos precios facilitara la asistencia de los clientes.

  • El primero de ellos sería la implantación de la tarjeta-monedero mediante la cual cualquier cliente podría comprar sin necesidad de llevar dinero, mediante una tarjeta como las de crédito, lo cual facilitaría el pago a los clientes. Esta es una experiencia que ya se ha ensayado en otros mercados y que ha dado muy buenos resultados.
  • La otra sería la construcción de un aparcamiento subterráneo en el patio exterior con el fin de que los clientes pudieran aparcar fácilmente cuando vinieran a hacer las compras y no se vieran limitados por el peso de las mismas, por eso, debido a las obras que habría que hacer para construir el aparcamiento, estaba en estudio la instalación de los puestos del exterior mientras durase las obras ya que se tenía previsto empezar muy pronto.

Para todas esta modificaciones nos dijo Pedro Luis Canser que el Ayuntamiento de Santander había puesto mucho interés en promover las modificaciones y adaptaciones del mercado para que siguiera siendo un centro comercial moderno y funcional.

Otra idea importante que se está discutiendo es la posibilidad de climatizar el mercado con el fin de que los productos se conserven mejor y los clientes no sufran las inclemencias del mal tiempo, pero aún no había nada decidido.

 

IMPRESIÓN PERSONAL

Nuestra opinión personal tiene dos matices. Una sobre la manera de hacer este trabajo que nos ha resultado muy interesante por haber visitado y contactado con tanta gente, por haber conocido muchas cosas en directo, en vivo y porque lo hemos elaborado en equipo lo cual nos ha ayudado mucho y nos ha resultado hasta divertido.

Otra es sobre el mercado de la Esperanza en sí ya que no teníamos ni la menor idea de su historia y sobre todo de lo importante que es para Santander por el abastecimiento de productos buenos y por la creación de puestos de trabajo.

Creemos que ha estado muy bien y lo presentamos para que tanto las personas de Santander y las de otros lugares conozcan un poco más aspectos importantes de la capital de Cantabria.

Sólo nos queda por añadir que la información gráfica que acompaña a lo escrito complementa y demuestra aspectos de las visitas y del trabajo realizado.              

 
Trabajo original