Estudiantes del colegio La Salle de Santander han presentado numerosos trabajos a la sexta edición del Concurso InterAulas de periodismo escolar. Y lo han hecho en formatos tan variados como vídeos, textos y dibujos, utilizando el reportaje y las entrevistas entre otros géneros periodísticos.
ACTIVISTAS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Adrián Becerril Marín. 1º ESO.
¿Qué puedo hacer yo por el desarrollo sostenible desde el ámbito doméstico o escolar?
Aunque no pueda hacer mucho, cada pequeño gesto cuenta y junto a más gestos pequeños se convierten en gestos grandes como, por ejemplo, para empezar está bien:
-Revisar el consumo del colegio.
-Gestionar los residuos de forma sostenible.
-Creando una comisión sostenible.
-Ahorro de recursos.
-Energía.
-Cuidando el medio ambiente
No hay unos en concreto correctos, pero colaborando poco a poco se podrá conseguir algo mejor.
¿Qué acciones se realizan en mi entorno?
En mi entorno ocurren a través de proyectos, campañas municipales o como, por ejemplo, como antes como ahorrando o demás, y unos de ellos serían:
-Acciones locales.
-Concursos escolares.
-Concienciación y educación.
-Proyectos comunitarios de sostenibilidad.
-Campañas de recaudación de dinero o también de alimentos o diferentes variedades.
¿Suman los pequeños gestos al impacto global?
Aunque solo un pequeño gesto no se note o pase desapercibido, cuando millones de personas también se disponen a poner su granito de arena, y al final los que no ponen su granito de arena se dejan influenciar en los que sí lo hacen, pasa de ser un granito a una playa, por ejemplo. Aunque eso me gustaría a mi y a muchos, lamentablemente no siempre es así y mucha gente no pone su granito de arena. Es una opinión personal, pero lo que puedo hacer yo o mi familia o el colegio mío, también lo hacemos.
¿Conseguiremos alcanzar el ODS 13 ‘Acción por el clima’?
Alcanzar el ODS 13 es un reto difícil, pero todavía estamos a tiempo si actuamos rápido. Aunque los científicos dicen que el clima está cambiando, muchos países ya están protegiendo sus bosques más que antes. La presión de los que lo defienden acaba obligando a los demás a tomar decisiones más valientes y sostenibles. No se trata solo de un logro, sino de un esfuerzo diario donde cada pequeño gesto cuenta para frenar el calentamiento. Si todos nos comprometemos, el éxito es mucho más probable que si no lo hiciésemos.
ACTIVISTAS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Amelia Rado Pedroso, Claudia Bezanilla Thomas, Irene Martín Sánchez, Chloé Martín Puente y Carmen Díez. 2º ESO.
LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Nel García Moro y Vicente Sarasúa Revuelta. 2º ESO.
Introducción
El cambio climático es el cambio que está experimentando el clima de nuestro planeta con el paso del tiempo. En los últimos años la Tierra se está calentando más rápido de lo normal, principalmente por actividades humanas como la contaminación, la quema de combustibles fósiles o la tala de bosques. Todo esto hace que se acumulen gases en la atmósfera que atrapan el calor del sol. Como consecuencia, estamos viendo fenómenos como temperaturas más altas, deshielo en los polos, subida del nivel del mar o cambios en el clima de muchas regiones.
El cambio climático no es solo un problema del planeta, también afecta directamente a la vida de las personas. Cada vez vemos más fenómenos extremos como olas de calor, sequías o lluvias muy intensas. Estos cambios influyen en cosas tan importantes como la comida que producimos, el agua que tenemos o los lugares donde vivimos. Además, hay países y comunidades que sufren mucho más sus efectos que otros. Por eso, entender bien este problema es el primer paso para poder cuidarlo y buscar soluciones entre todos.
¿Qué puedo hacer yo por el desarrollo sostenible desde el ámbito doméstico o escolar?
Muchas veces pensamos en el cambio climático como algo ajeno a nosotros. Sin embargo, lo que podemos hacer en casa, escuela y en la calle es mucho mejor que no hacer nada y con solo eso si lo hacemos todos mejoraremos el planeta poco a poco.
Los métodos que podemos utilizar para esta mejora es la reducción de elementos electrodomésticos y compras innecesarias, reducir el consumo impropio de luz, agua, etc. en el cole podemos organizar acciones como campañas de reciclaje, huertos escolares o charlas sobre medio ambiente para que más población esté a la corriente de cómo poder ayudar en la lucha. La clave es darse cuenta de que cada decisión, por pequeña que sea, tiene consecuencias.
¿Qué acciones se realizan en mi entorno?
Después de investigar sobre todas las actividades que se pueden hacer en Cantabria para parar el cambio. Los estudios sobre sostenibilidad urbana indican que las ciudades pueden reducir emisiones y mejorar su climática mediante la restauración de espacios verdes, la protección de la biodiversidad, la reducción de residuos y cambios en los hábitos de movilidad. A partir de estas ideas, es posible identificar varias acciones que cualquier ciudadano puede realizar en Santander para contribuir a frenar el cambio climático.
En primer lugar, una acción importante es participar en jornadas de plantación de árboles y creación de zonas verdes. Plantar árboles ayuda a absorber dióxido de carbono de la atmósfera, uno de los principales gases responsables del calentamiento global. Además, los árboles mejoran la calidad del aire, reducen la temperatura en las ciudades y favorecen la biodiversidad urbana. Cuando los ciudadanos colaboran en estas actividades, no solo aumentan los espacios naturales de la ciudad, sino que también contribuyen directamente a la captura de carbono y a la mejora del entorno urbano.
Otra acción que puede realizarse es la construcción y colocación de cajas-nido para aves en parques y zonas naturales. Este tipo de iniciativas favorecen la presencia de especies que ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema urbano, como algunas aves insectívoras que controlan plagas de manera natural. Mantener una biodiversidad saludable es importante porque los ecosistemas más diversos son también más resistentes frente a los cambios ambientales, incluidos los provocados por el cambio climático.
También es posible colaborar en actividades de limpieza de playas, ríos y espacios naturales. Estas acciones consisten en recoger residuos, especialmente plásticos, que afectan gravemente a los ecosistemas terrestres y marinos. Reducir la contaminación ayuda a proteger la fauna, los hábitats naturales y los sistemas ecológicos que participan en la regulación del clima del planeta.
Además de estas actividades de voluntariado, cambiar los hábitos de movilidad diaria es una de las formas más efectivas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Utilizar la bicicleta, caminar o emplear el transporte público en lugar del coche particular disminuye el consumo de combustibles fósiles y, por tanto, reduce las emisiones de dióxido de carbono. Cuando muchas personas adoptan estos hábitos, el impacto positivo sobre el medio ambiente puede ser significativo.
Por último, otra forma de contribuir es participar en iniciativas ciudadanas relacionadas con la sostenibilidad y el medio ambiente. Asistir a debates, apoyar proyectos ambientales o participar en consultas públicas permite que la ciudadanía tenga voz en las decisiones sobre el futuro de la ciudad. De esta manera se pueden impulsar políticas que favorezcan el transporte sostenible, la ampliación de zonas verdes o la protección de los espacios naturales.
¿Suman los pequeños gestos al impacto global?
Siento que los pequeños gestos tienen un poder que a menudo subestimamos. No hacen ruido, no salen en las noticias y casi nunca reciben reconocimiento, pero son capaces de mover cosas que parecen inmóviles. Cuando pienso en cómo mejorar el mundo —o al menos el pedazo de mundo que me toca— no imagino grandes revoluciones, sino decisiones sencillas que repetimos hasta que empiezan a transformar nuestra forma de vivir. Cada vez estoy más convencido de que los cambios profundos nacen de lo cotidiano, de lo que hacemos sin que nadie nos mire, de lo que elegimos incluso cuando parece que no importa.
Me doy cuenta de que los pequeños gestos funcionan como semillas. No sabes cuál germinará, ni cuándo, ni en qué lugar, pero sabes que cada una tiene la posibilidad de hacerlo. Y esa posibilidad ya es valiosa. Cuando alguien decide reciclar, usar menos plástico, apagar una luz que no necesita o caminar en lugar de conducir, no está cambiando el planeta en un día, pero sí está cambiando su relación con él. Y cuando esa relación cambia, cambia también la forma en que actuamos, la manera en que miramos lo que nos rodea y el tipo de responsabilidad que asumimos. Es un efecto dominó que empieza en lo más pequeño.
Lo más poderoso de los pequeños cambios es que son accesibles. No necesitas dinero, ni influencia, ni una plataforma enorme. Solo necesitas intención. Y cuando muchas personas ponen intención en lo mismo, aunque no se conozcan, aunque vivan lejos, aunque nunca se crucen, el impacto se multiplica. Un barrio se vuelve más limpio cuando cada vecino recoge un papel del suelo. Una ciudad se vuelve más amable cuando la gente empieza a ceder el paso, a saludar, a respetar. Un planeta se vuelve más sostenible cuando millones de personas hacen pequeños ajustes en su rutina. No es magia: es constancia.
A veces pensamos que lo pequeño no sirve porque no vemos resultados inmediatos. Pero los resultados inmediatos casi nunca son los que duran. Lo que permanece es lo que se construye poco a poco, con paciencia, con repetición, con compromiso. Por eso creo que los pequeños gestos no solo suman: son la base de cualquier cambio real. Son el punto de partida, el impulso inicial, la chispa que enciende algo más grande.
¿Conseguiremos alcanzar el ODS 13 ‘Acción por el clima’?
Alcanzar el ODS 13: Acción por el clima es un objetivo que combina posibilidades reales con obstáculos muy serios. La ONU advierte que el calentamiento global avanza más rápido de lo previsto y que 2023 fue el año más caluroso jamás registrado, con temperaturas que superaron niveles preindustriales en más de 2 °C .
Esto coloca el reto en un punto crítico: hay señales que permiten cierto optimismo, pero también evidencias que muestran que no estamos en la trayectoria adecuada.
Por un lado, existen factores que juegan a favor. Los compromisos internacionales, como el Acuerdo de París, obligan a los países a limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2 °C, creando un marco común de acción y presión política para avanzar en la reducción de emisiones. Además, la conciencia social ha crecido, especialmente entre jóvenes, lo que impulsa cambios en hábitos de consumo, movilidad y energía. Las energías renovables son cada vez más baratas y eficientes, y la electrificación del transporte avanza con rapidez. También se observa un aumento de iniciativas locales —en barrios, escuelas y comunidades— que demuestran que la acción climática descentralizada puede generar impactos reales y sostenidos.
Sin embargo, los factores en contra son igual de contundentes. El ritmo actual de reducción de emisiones es insuficiente para frenar el aumento de la temperatura, y la ONU considera el cambio climático “el mayor riesgo sistémico a nivel global para el futuro cercano” . Muchos países siguen dependiendo de combustibles fósiles e incluso ampliando infraestructuras de gas y petróleo, lo que contradice los objetivos climáticos. La desigualdad entre países también dificulta el avance: las naciones más vulnerables sufren los peores impactos y tienen menos recursos para adaptarse, mientras que las más ricas no siempre cumplen sus compromisos de financiación climática. A esto se suma el aumento de eventos climáticos extremos —sequías, incendios, inundaciones, huracanes— que desvían recursos y complican la capacidad de adaptación. La falta de coordinación global y la desigual voluntad política completan un panorama que frena el progreso.
En conjunto, el ODS 13 podría alcanzarse si los países aceleran de forma drástica sus compromisos, si la transición energética se convierte en una prioridad real y si la cooperación internacional se fortalece. Pero, con los datos actuales, no vamos en la dirección adecuada, y el margen de tiempo es cada vez menor. La posibilidad existe, pero la probabilidad disminuye mientras las medidas sigan siendo insuficientes.
Esta ha sido nuestra investigación sobre el cambio climático, espero que os haya gustado.

‘Que el planeta de hoy no sea un cuento para el mañana’. Darío Sainz Sainz. 1º ESO.
EL CAMBIO CLIMÁTICO: UN DESAFÍO GLOBAL QUE NOS AFECTA A TODOS
Por Miguel Bandín, Bruno Plano y Rodrigo Gutiérrez. 2º ESO.
El cambio climático es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI. No se trata de un problema lejano ni exclusivo de científicos o gobiernos, sino de una realidad que ya está influyendo en nuestra vida cotidiana, en los ecosistemas y en el futuro del planeta. Comprender qué es el cambio climático, cuáles son sus causas y qué podemos hacer para frenarlo es fundamental, especialmente para las nuevas generaciones, que tendrán un papel clave en la construcción de un mundo más sostenible.
El cambio climático se refiere a las variaciones a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos de la Tierra. Aunque estos cambios pueden producirse de manera natural, en las últimas décadas se ha demostrado que la actividad humana es la principal responsable del calentamiento global actual. La quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural para obtener energía, el uso masivo del transporte motorizado, la deforestación y ciertos modelos de producción y consumo generan grandes cantidades de gases de efecto invernadero. Estos gases, como el dióxido de carbono o el metano, se acumulan en la atmósfera y actúan como una especie de manta que atrapa el calor del sol, provocando el aumento de la temperatura media del planeta.
Las consecuencias del cambio climático ya son visibles en muchas partes del mundo. El aumento de las temperaturas está provocando el deshielo de los polos y los glaciares, lo que contribuye a la subida del nivel del mar y pone en peligro a comunidades costeras e islas. Los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, sequías prolongadas, inundaciones o tormentas más intensas, son cada vez más frecuentes y afectan tanto a las personas como a la agricultura y a la economía. Además, muchos ecosistemas están sufriendo graves alteraciones: especies animales y vegetales ven amenazado su hábitat.
El impacto del cambio climático no es igual para todos. Las poblaciones más vulnerables, especialmente en países en desarrollo, suelen ser las más afectadas, ya que cuentan con menos recursos para adaptarse a estos cambios. Sin embargo, ninguna región del mundo está completamente a salvo. En nuestro entorno más cercano también podemos observar sus efectos, como la escasez de agua, los incendios forestales cada vez más intensos o los cambios en las estaciones del año. Esto demuestra que el cambio climático es un problema global que requiere soluciones colectivas.
En este sentido, las personas tienen mucho poder , hay pequeños gestos que pueden hacer grandes cambios por ejemplo no tirar papel a la basura en vez de al suelo o simplemente no malgastar mucho papel , cuando no uses una habitación dejar la luz apagada y no malgastar agua. Esta última por ejemplo lo que podemos hacer es si tienes la opción de usar la ducha en vez de bañera
En conclusión, el cambio climático es un desafío y urgente que requiere responsabilidad, compromiso y a todos los niveles. Informarse, reflexionar y actuar son pasos esenciales para avanzar hacia un modelo de desarrollo más justo y sostenible. Las generaciones actuales tienen la oportunidad —y la responsabilidad— de convertirse en auténticos contra el cambio climático, demostrando que somos responsables de nuestras acciones.
LOS NicoTINA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Martina Pastore Guerra, Pablo del Barrio, Rodrigo Pérez Carrillo y Nicolás Gómez Ezquerra. 1º ESO.

‘La Tierra contra el puño’. Claudia Gutiérrez Marcos. 1º ESO.
LOS OJOS QUE PROTEGEN LA COSTA
Por Valeria San Miguel, Nora Bandín, Carmen Sousa y Valeria Sagarna. 1º ESO.
‘Centinelas’ ayuda a la orilla, protege el océano y a menudo recorre la playa que conocemos, limpiando la basura. Este proyecto surgió en 2011 en Cantabria. El proyecto CENTINELAS, una idea que busca valorar, proteger y gestionar el entorno marino.
El objetivo del programa Coastwatch es realizarlo en las playas, adaptándose a las características de nuestra costa. Junta la información de comunidades y la distribuye a nivel nacional y europeo. El proyecto es simple pero significativo.
Las personas que se ofrecen como voluntarias ya son un ‘Centinela’ y se les asigna una parte de la playa durante la revisión. Su objetivo es investigar y hacer un análisis sobre la situación ecológica de esa parte de la playa. Se examinan los desechos, la calidad del agua, la diversidad biológica o impactos del ser humano.
Antes del inicio, los voluntarios reciben preparación y recursos para identificar qué aspectos deben observar y la manera adecuada de realizarlo. De este modo, no se limita únicamente a caminar por la playa, sino a desarrollar la habilidad de observar con atención y calma.
Más tarde, toda la información recogida se recopila en un informe ambiental sobre la costa de Cantabria, el cual se envía a las identidades coordinadoras para ayudar a una perspectiva más amplia del estado del litoral europeo.
CENTINELAS prueba que cualquier persona puede ayudar a proteger el océano si tienen motivación. A través de este voluntariado, la costa de Cantabria se convierte no solo en un sitio para disfrutar, sino también en un sitio que todos tenemos que cuidar.
En Cantabria tenemos la suerte de vivir cerca del mar. Muchas personas van a la playa en verano para bañarse, pasear o jugar, pero no siempre pensamos en lo importante que es cuidar ese lugar. Por eso existe CENTINELAS, un proyecto que nació en 2011 para proteger el litoral, que es la parte de la tierra que está junto al mar.
CENTINELAS se creó con la idea de traer a Cantabria un programa europeo llamado Coastwatch Europe. Este programa anima a la gente a participar como voluntaria para observar y cuidar las costas. En España, todo se coordina a través de Coastwatch España, que recoge la información de regiones y la envía también a nivel europeo. Así, lo que se hace en una playa pequeña puede ayudar a entender cómo están las costas en muchos países.
El proyecto funciona de una manera muy interesante. Cada persona que participa se convierte en un Centinela, que significa algo así como vigilante. A cada voluntario se le asigna un tramo de la costa durante la campaña de inspección. Ese tramo puede ser una playa, una zona de rocas o un pequeño acantilado. La misión del Centinela es observar con atención y rellenar una encuesta sobre el estado ambiental del lugar.
En esa encuesta se anotan cosas como si hay basura, qué tipo de residuos aparecen, si el agua parece limpia, si se ven plantas o animales, o si hay señales de contaminación. También se observa si el espacio está bien cuidado o si necesita más protección. No se trata solo de mirar por encima, sino de fijarse en los detalles, porque a veces los pequeños cambios pueden indicar problemas muy grandes.
Antes de empezar, los voluntarios reciben una formación. En ella aprenden cómo hacer la inspección correctamente, cómo rellenar la encuesta y qué aspectos son más importantes. Además, se les dan herramientas para poder realizar su trabajo de forma adecuada. Esto es muy importante porque así todos los datos recogidos son útiles y se pueden comparar con los de otros lugares.
Cuando termina la campaña, toda la información recogida por los Centinelas se reúne en un informe medioambiental sobre la costa de Cantabria. Ese informe se envía a Coastwatch España y después a nivel europeo. Gracias a eso, se puede tener una visión más clara de cómo se encuentra el litoral y qué problemas necesitan más atención.
Lo bonito de CENTINELAS es que demuestra que cualquier persona puede ayudar a cuidar el medio ambiente. No hace falta ser científico ni experto en el mar para participar. Solo hace falta interés, responsabilidad y ganas de proteger la naturaleza. Además, participar hace que mires la playa de otra manera. Ya no es solo un lugar para divertirse, sino un espacio que necesita que lo respetemos.
En un momento en el que hablamos tanto del cambio climático y de la contaminación, proyectos como este son muy importantes.
El mar forma parte de nuestra vida en Cantabria, de nuestra cultura y de nuestro paisaje. Si lo cuidamos desde el litoral, estamos dando un paso muy grande para proteger todo el ecosistema marino. Por eso, los Centinelas no son solo voluntarios. Son personas que deciden mirar con atención, actuar y formar parte de la solución. Y eso, aunque parezca pequeño, puede marcar una gran diferencia para el futuro de nuestra costa.

‘Todo esto es nuestra culpa’. Jimena Carranza Cavadas. 1º ESO.
ENTREVISTAS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE
Por Pablo Martínez Sarabia y Pablo Saiz Izaguirre. 2º ESO.
Medio Ambiente
El MEDIO AMBIENTE es un tema muy frecuente en los debates políticos. Tanto en el Parlamento Europeo, como en el Congreso de los Diputados o en los diferentes plenos de los ayuntamientos, se han acordado medidas para proteger el medio ambiente y luchar contra el cambio climático. Desde la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo, desarrollada en 1972, la Unión Europea ha ido desarrollando diferentes proyectos o planes para mejorar el medio ambiente.
Unión Europea
Los ciudadanos de la Unión Europea gozan de normativas medioambientales que figuran entre las más estrictas del mundo. La UE y los gobiernos nacionales han fijado objetivos claros que han orientado la política medioambiental europea hasta 2020 y una visión hasta 2050. A ello se destinan programas de investigación, financiación y legislación cuyos objetivos son:
- Proteger, conservar y mejorar el capital natural de la UE.
- Convertir a la UE en una economía de bajas emisiones, eficiente en el uso de los recursos, ecológica y competitiva.
- Proteger a los ciudadanos de la UE de las presiones y riesgos medioambientales para la salud y el bienestar.
Se trabaja en muchos frentes para proteger las especies amenazadas y las zonas naturales de la Unión Europea, garantizar la seguridad del agua potable y el agua de baño, mejorar la calidad del aire y la gestión de residuos y reducir los efectos de los productos químicos nocivos.
España
En España podemos encontrar una gran variedad de problemas que contribuyen al daño del medio natural y al medio aéreo, principalmente provocados por productos contaminantes y sus derivados. Estos son principalmente:
La desertificación
La desertificación es un problema basado en el uso intensivo y a gran escala de productos químicos en el medio ambiente, para la sobreexplotación de bienes terrenales con el fin de utilizarlos para acciones como el cultivo y la ganadería.
España es uno de los países más afectados por este problema. Las causas que pueden llevar a generar el problema de la desertificación: la tala masiva de árboles, incendios de gran magnitud, y el gran aumento de infraestructuras y edificaciones.
En los últimos años, se han dado casos frecuentes en lugares ubicados en las costas del Mediterráneo, las Islas Canarias y el interior de la península (Principalmente en el Sur) de la pérdida a gran escala de la frondosa naturaleza que cubría estas zonas, esto ha provocado que el suelo quede desprotegido completamente, y que se produzca el riesgo de la pérdida total del medio ambiente, inundaciones, e incluso de la pérdida de consistencia terrestre
Productos contaminantes
Los productos contaminantes son una serie de productos dañinos que provocan grandes efectos negativos para el medio ambiente y para los ciudadanos. Entre los más destacados que podemos encontrar el monóxido de carbono, el dióxido de carbono, el dióxido de azufre, el óxido de nitrógeno, el polvo, el humo y el cloro, entre muchas otras.
La contaminación atmosférica
La contaminación atmosférica es un grave problema que lleva amenazando a la vida en España desde hace mucho tiempo atrás. Los principales factores que han provocado este fenómeno son diversas actividades, llevadas a cabo principalmente por la mano del hombre. Por otra parte, la UE ha advertido a España de que tiene que buscar la manera de frenar este problema urgentemente. Además de causas humanas, también existen fenómenos naturales que contribuyen a que la contaminación se concentre y forme un núcleo de polución extremadamente intenso. Uno de los ejemplos más importantes de estos fenómenos pueden ser las sequías que son muy frecuentes en algunas zonas de España, debido a que la distribución de recursos hídricos es muy irregular. También la contaminación de las aguas con productos tóxicos, productos fecales y vertederos ilegales es muy frecuente, y además provoca que el agua deje de ser potable en muchas zonas del país, por lo que los niveles de este tipo de contaminación se disparan.
Residuos Urbanos
Las grandes ciudades (aunque también en menor medida las pequeñas) son el territorio en el que más contaminación se produce. Es una realidad que los distintos problemas medioambientales localizados en nuestro país, los provoca el ser humano con su actuación.
Según un estudio realizado, la media de los residuos que genera un español durante un año ronda la cifra de 450 Kg al año, lo cual es una cifra extremadamente elevada, que por supuesto contribuye a la destrucción del medio natural.
Entrevista con la excelentísima alcaldesa de la ciudad de Santander, Gema Igual:
https://youtu.be/giZtOEk8-VE?si=BFhwmLHAHpEvXXOC
Entrevistas con la ciudadanía de Santander:
https://youtu.be/AGwyUtcDAvY?si=bmmcbqUOscWsyIgz
Según lo que hemos visto en estos dos vídeos sobre las medidas contra el cambio climático en Santander, podemos sacar en conclusión los siguientes puntos:
La opinión mayoritaria sobre las zonas de bajas emisiones en la ciudad es que la ciudad no está preparada para este tipo de medidas, ya que faltan aparcamientos en las afueras de esta para poder dejar los coches que no cumplan las normativas o una buena red de transporte público que conecte todos los puntos de la ciudad.
En relación a la pregunta sobre las medidas para mejorar este ámbito, podemos sacar en conclusión que la mayoría de gente considera que no solo los coches producen estos gases, sino también las industrias, por lo que estas se deberían distribuir en diferentes zonas y no focalizarse en una misma.
Por último, observamos que la mayoría de gente ahorra agua y energía ya que producen un gasto económico, pero que reciclar a veces es más complicado debido a los servicios de recogida de basura o a las zonas donde habitan y los contenedores que se localizan en las distintas zonas de la ciudad.
Conclusión
La conclusión que podemos obtener, en relación a este tema es que durante los últimos años nuestro planeta y la población ha sufrido graves impactos medioambientales.
Aunque el daño sufrido por el medio ambiente ha ocasionado, y ocasiona, grandes problemas que pueden aproximarse incluso a lo irreparable, aún tenemos la oportunidad de combatir dichos problemas. Sin embargo, para que la solución sea viable, y consigamos tener la posibilidad de solucionar en la medida de lo posible las consecuencias ocasionadas por la contaminación, todos y cada uno de nosotros debemos contribuir a conseguir ese objetivo, teniendo en cuenta que, cualquier acción, por pequeña que parezca, dirigida a proteger nuestros recursos naturales, cuenta, y no podemos perder la oportunidad de llevarla a cabo poniendo los ojos en el futuro para conseguir un mundo mejor y más sostenible.

‘La voz de la Tierra pide ayuda’. Malva Sáenz y Paola Mariel. 1º ESO.
EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Carolina Becerril, María Manzanares, Carmen Gómez y Lucía Delgado. 1º ESO.
¿Suman los pequeños gestos al impacto global?
Sí, pero no solo de una persona, cada uno tiene que concienciarse y aportar su granito de arena. Si todo el trabajo lo hace solo una persona nos servirá de nada, con esto no digo que nos tengan que dar igual porque como solo somos una pequeña gota en un mar, pero cada gota cuenta. No deberíamos dejar de pensar y darse cuenta del cambio climático, tampoco nos tenemos que poner todo el peso del mundo e intentar hacerlo todos nosotros.
Yo me doy cuenta, pero no lo suficiente porque solo tengo trece años y no puedo hacer lo mismo que podría hacer una gran multinacional. Obviamente muy pocas empresas pueden hacerlo y tampoco quieren reducir sus emisiones, no les conviene, solo piensan en el dinero, pero ¿de qué servirá el dinero cuando no haya un planeta donde guardarlo? Por eso en 1997 se redactó un protocolo puesto en vigor en 2005, el protocolo de Kioto. Destinado a que las empresas reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Suman al impacto global de forma buena y de mala, lo que tenemos que pretender es que mucha gente pequeña, haciendo cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños, puede cambiar el mundo
¿Qué acciones se realizan en mi entorno?
En mi entorno se realizan acciones buenas que pueden ayudar al entorno y, aunque no todo el mundo lo haga mucho, si todos ponemos nuestro granito de arena lo conseguiremos. En casa hacemos acciones como ducharse en menos tiempo o cerrar el grifo mientras te echas jabón para no gastar tanto agua, utilizar las luces solo cuando sea necesario y separar la basura por contenedores: el papel al azul, el plástico al amarillo y el vidrio al verde. Y en el colegio realizamos acciones como ir andando o en bicicleta si vives cerca del colegio, usar papel reciclado para hacer un boceto de lo que queremos hacer y luego pasarlo a limpio en vez de hacerlo directamente a limpio y repetirlo muchas veces, abrir las persianas y utilizar luz natural, llevar el almuerzo en envases reutilizables…
¿Qué puedo hacer yo por el desarrollo sostenible desde el ámbito doméstico o escolar?
-Hay cosas muy básicas que se necesitan en nuestro entorno doméstico o escolar. Lo primero de todo, y lo más general, es reciclar. Es una de las cosas más importantes para no contaminar nuestro planeta, teniendo en cuenta que el amarillo es del plástico, el azul del papel y el verde del vidrio. También podríamos donar objetos que no utilicemos, porque hay personas que lo necesitan, y lo aprovechen mucho más que nosotros. Lo siguiente sería utilizar el agua cuando sea necesario porque sino el planeta se estará contaminando.
-También deberíamos ayudar al planeta apagando las luces de las habitaciones, desenchufando los aparatos que no estamos usando para que no gasten energía, siempre aprovechando la luz del sol abriendo bien las persianas…
¿Conseguiremos alcanzar el ODS 13 ‘Acción por el clima’?
-El ODS 13 es la acción por el clima, es una meta de la organización de las Naciones Unidas para cuidar la tierra
-Nuestro planeta se está calentando porque hay mucha contaminación. cuando usamos muchos coches, fábricas… Y
quemamos combustibles como el petróleo, sale humo que ensucia el aire y hace que la tierra se caliente. Por eso hay más calor, incendios y lluvias muy fuertes.
¿Podemos arreglarlo?
Sí, pero tenemos que ayudar a todos. Los países pueden usar más energía del sol y del viento. Las personas pueden cuidar el agua, no tirar basura al suelo y plantar más árboles. Y los niños también pueden ayudar apagando las luces, reciclando y cuidando la naturaleza. Si todos trabajamos juntos podemos proteger nuestro planeta para
que esté sano y bonito en el futuro.

‘Despedida de hogar’. Julio Ramos, Oliver Toca, Lucas Díaz, Marcos Beivide y Javier Santiago. 1º ESO.
ACTIVISTAS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Paula Urién, Irene Rodríguez, Daniela Marco, Elena Monje y Laura Cimavilla. 2º ESO.

‘Todos juntos podemos’. Claudia Hermosa y Julia Laucelli. 2º ESO.
UN MUNDO DE CAOS
Por Daniel Fresno y Nicolás Postigo. 2ºESO.
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