Un año más, el alumnado del Colegio San José de Santander ha participado activamente en el Concurso InterAulas de periodismo escolar. En esta ocasión, estudiantes de 1º de ESO han presentado numerosos textos en los que abordan temas como el calentamiento global, el consumo de agua por la inteligencia artificial, la escasez de agua potable o el deshielo de los polos, entre otros.

¿IMAGINAS UN FUTURO SIN AGUA POTABLE?
Por Arutiun Rotari.

El agua “no se acaba”… pero el agua útil sí.

El planeta no se queda sin agua. El drama es que:

  • El agua dulce accesible es poca.
  • La estamos contaminando o salinizando.
  • Muchas regiones la gastan más rápido de lo que se recarga.

 ¿Qué puedo hacer para ahorrar agua?

  • Puedo cerrar el grifo cuando me lavo los dientes, las manos o el pelo.
  • Puedo ducharme en lugar de bañarme.
  • Puedo tirar a la basura los pañuelos y no al váter.
  • Puedo poner la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos.
  • Puedo utilizar el agua de las verduras para regar las plantas.
  • Puedo usar escoba y no manguera para limpiar el suelo de la calle.
  • Puedo cerrar el grifo cuando lavo los platos.

¿Qué pasa si se malgasta el agua?

  • Pueden desaparecer animales y vegetales.
  • Si se mueren los animales no tendríamos alimentos.
  • Nos podemos enfermar.

Por eso, no malgastes el agua, no contribuyas a la contaminación del agua y conviértete en un activista contra la contaminación del agua. El agua es VIDA.

 

ACTIVISTAS CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
Por Valeria Fernández Freire. 

En este trabajo les hablaré sobre los activistas y el cambio climático. Los activistas climáticos son individuos y grupos que luchan contra la crisis ambiental, buscando concienciar y exigir acción a gobiernos y empresas mediante protestas, divulgación y presión política, destacando figuras como Greta Thunberg y movimientos juveniles como Fridays For Future, que movilizan a jóvenes y adultos por un futuro más sostenible. Estos  movimientos surgieron a finales  de la época 1960 y a principios de 1970. En 1979, la primera Conferencia Mundial sobre el Clima identificó al cambio climático como un problema global urgente y ya entonces se hizo un llamamiento a los gobiernos a hacer frente a este reto. Desde entonces, hubo un gran número de conferencias internacionales para tratar el tema. En cambio en España empezaría en 1995. ¿Qué hacen los activistas? Bueno, ellos informan y educan sobre las causas del calentamiento global. Organizan marchas, protestas y campañas pacíficas. Hablan en charlas, eventos educativos y debates.

Y todo esto surge debido a la variación global y a largo plazo del clima de la Tierra, caracterizada por el aumento de la temperatura del planeta, que se debe principalmente a la acumulación de gases de efecto invernadero (como el CO2) generados por actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, atrapando el calor del sol y alterando patrones climáticos, resultando en fenómenos del nivel extremos como sequías, inundaciones y el aumento del mar.

¿Cómo podemos ayudar a frenar el cambio climático?

  1. Usar menos energía desconectando los cargadores y dispositivos de los enchufes cuando acabamos de usarlos.
  2. Cuidar lo que comemos.
  3. Reducir, reutilizar y reciclar.
  4. Proteger la naturaleza.
  5. Informarse y hablar del tema con nuestros amigos, familiares, en la escuela… para también así concienciar a otros sobre la importancia de tomar medidas de manera individual para conseguir minimizar los efectos del cambio.

Y lo último, pero no menos importante, no se trata de ser perfectos, sino de hacer lo que esté a nuestro alcance. Si millones de personas hacen pequeños cambios, el impacto es enorme.

Algo que también quiero dejar claro es que aunque seamos niños/niñas y adolescentes no podemos poner como excusa eso para no hacer nada y dejar toda la responsabilidad a los adultos. También es nuestro mundo y también podemos aprender a tratarlo mejor. Mi idea con este artículo es que los jóvenes se pongan a pensar en qué está pasando en nuestro planeta y por qué deberíamos cuidarlo más.

 

CÓMO AFECTA EL CALENTAMIENTO GLOBAL EN EL CONSUMO DE AGUA POTABLE EN SANTANDER
Por Greg Yamunaque Montero.

Como no sabía mucho sobre el calentamiento global he sacado la información de Google IA y eso me ha ayudado a entender que es necesario que todos nos involucremos y tomemos medidas. Por mi parte, al final de mi artículo índico a lo que me comprometo yo.

El calentamiento global afecta al consumo de agua potable al reducir la disponibilidad por sequías y alteración de patrones de lluvia, empeora su calidad por proliferación de algas y bacterias debido a temperaturas más altas, e incrementa la demanda (estrés hídrico) por olas de calor, comprometiendo el acceso a comunidades vulnerables y afectando infraestructuras hídricas.

Impactos directos en la disponibilidad:

  • Sequías y escasez: Alteraciones en las precipitaciones causan sequías más frecuentes e intensas, agotando las fuentes de agua dulce
  • Alteración del ciclo hidrológico: Mayor evaporación y la distribución y la frecuencia de las precipitaciones influenciadas por los procesos atmosféricos globales.

Impactos en la calidad del agua:

  • Contaminación y bacterias: Temperaturas elevadas favorecen la proliferación de bacterias y algas tóxicas, haciendo el agua menos segura para beber.
  • Salinidad: El deshielo de glaciares y el aumento del nivel del mar pueden contaminar acuíferos de agua dulce con sal.

Impactos en la demanda y el acceso:

  • Mayor demanda: El calor extremo aumenta la necesidad de agua para uso doméstico y agricultura, exacerbando el estrés hídrico.
  • Vulnerabilidad social: Afecta desproporcionadamente a comunidades con acceso limitado, aumentando enfermedades relacionadas con el agua (diarrea, cólera).
  • Daño a infraestructuras: Inundaciones y tormentas severas pueden dañar sistemas de suministro y saneamiento, interrumpiendo el servicio.

Efectos a futuro:

  • Aumento de estrés hídrico: Para 2050, se estima que entre 2.7 y 3.2 mil millones de personas podrían vivir en zonas con grave escasez de agua.
  • Competencia y conflictos: La disminución de agua dulce genera mayor competencia y tensiones por el recurso.

Principales Impactos del Calentamiento Global en Santander:

  • Aumento del Nivel del Mar y Erosión Costera: El nivel del mar ha subido, afectando playas y amenazando infraestructuras en zonas como El Sardinero, Paseo Pereda y Castelar, con mayor riesgo de inundaciones por oleaje.
  • Incremento de Temperaturas y Calor: Desde 1990, las horas de sol han aumentado un 8% y la temperatura superficial del mar Cantábrico ha subido con máximos históricos recientes. Se espera que el clima vuelva a ser más parecido al Mediterráneo, con veranos más cálidos y secos.

Ecosistemas Vulnerables: Los hayedos, robledales y ecosistemas de alta montaña están en riesgo, así como especies como el oso pardo cantábrico, que podrían no adaptarse rápidamente.

  • Riesgos Naturales: Aumenta el riesgo de incendios forestales en zonas de montaña y deslizamientos de tierra debido a inestabilidad

Santander para abordar estos riesgos y mejorar la resiliencia urbana. La ciudad está implementando el Plan de adaptación al Cambio Climático de Santander para abordar estos riesgos para mejorar la resiliencia urbana.

En resumen: Si bien Santander cuenta con una buena calidad de agua de manantial, el calentamiento global genera desafíos de calidad y disponibilidad, requiriendo una gestión proactiva para asegurar el suministro y la potabilidad ante un clima cambiante, con mayor inversión en infraestructuras y un consumo más consciente.

¿El calentamiento global aumenta la temperatura del agua?

El aumento de la temperatura del océano se acelera a medida que los niveles de gases de efecto invernadero siguen aumentando. La superficie del océano se está calentando cuatro veces más rápido que hace 40 años, advierten los científicos. A medida que la Tierra absorbe más calor y refleja menos hacia el espacio, este aumento seguirá aumentando

(Esta información ha sido sacada por mi mismo)

MEDIDAS ANTE EL CALENTAMIENTO GLOBAL: las medidas que yo tomaría ante el calentamiento global serían ahorrar agua, por ejemplo, no dejando el grifo abierto mientras me estoy lavando los dientes, no estar en la ducha mucho tiempo -cinco minutos es suficiente-, no usar el inodoro como papelera… No botar la basura al suelo y reciclar la basura. Hablar con mis amigos y mi familia sobre lo que he aprendido sobre el tema que trato en este artículo para que no haya calentamiento global en Santander.

 

LOS SALVAPLANETAS
Por Aquilino Pérez Hernández, Jhohatan Sepúlveda Miranda, Dmytro Moroz, Sergio Martín Prellezo y Javier Méndez Ballesteros.

Con motivo del VI Concurso InterAulas, el grupo Los SalvaPlanetas tiene el honor de presentar este proyecto, centrado en la concienciación y protección del medio ambiente.

Nuestro proyecto se centra especialmente en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 (Acción por el clima), que propone tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

El ODS 13 se basa principalmente en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptarse mejor a los desastres naturales y sus consecuencias, incluir la acción climática en las políticas de cada país, promover la educación y la concienciación ambiental y fomentar la responsabilidad de ciudadanos.

Este objetivo es fundamental para evitar problemas como la escasez de agua y alimentos o el aumento del nivel del mar.

Con este trabajo queremos aportar nuestro pequeño granito de arena al cumplimiento del ODS 13 y demostrar que los jóvenes también podemos formar parte del cambio.

Queremos hacer una reflexión sobre los principales problemas ambientales y sobre las acciones que podemos realizar para prevenirlos. Lo haremos a través de una pequeña historia en forma de entrevista entre dos amigos: Eric y Javi.

— Buenos días, Javi. Gracias por atendernos en esta improvisada entrevista. ¿Cómo te encuentras hoy?
— Bueno… si soy sincero, un poco aburrido. No tengo nada interesante que hacer.
— ¿Aburrido? Permíteme recordarte que hoy es 22 de abril, el Día Internacional de la Tierra. ¿Eso no te dice nada?
— Pues… ahora mismo no mucho, la verdad.
— ¡Vaya, empezamos fuerte! Entonces, según tú, ¿no hay nada que celebrar?
— Si hay algo, que alguien me lo explique, porque yo no me he enterado…
— Pues precisamente de eso trata esta entrevista. El Día de la Tierra es una fecha para reflexionar y hacer acciones que ayuden al medio ambiente.
— Ah… interesante. ¿Y qué tipo de acciones? (Espero que no sea plantar un árbol a las seis de la mañana…)
— No hace falta madrugar tanto, tranquilo. Por ejemplo, reciclar, ahorrar agua o apagar las luces cuando no las utilizamos.
— Visto así… no parece tan complicado. Pensaba que me ibas a pedir que viviera en un bosque sin electricidad.
— Nada tan extremo, puedes conservar tu habitación. Además, la semana pasada realizamos un proyecto en el colegio sobre los principales problemas medioambientales y las medidas para prevenirlos.
— ¿Ah, sí? Eso suena bastante más productivo que mi plan de “sofá, manta y aburrimiento”.
— Sin duda lo es. Y no te preocupes, esta entrevista no incluye examen sorpresa. ¿Te gustaría que te lo explique?
— Si no hay examen… adelante, soy todo oídos.
— Perfecto. Para comenzar, los principales problemas ambientales son el calentamiento global, el cambio climático, el efecto invernadero, la deforestación y la contaminación.
— Vaya… Dicho así suena un poco preocupante. ¿Seguro que no necesitas un PowerPoint?
— Tranquilo, lo explicaré paso a paso, versión sencilla y sin tecnicismos imposibles. El calentamiento global empezó a intensificarse a partir de la Revolución Industrial, cuando aumentaron las emisiones de gases de efecto invernadero debido al uso masivo de combustibles fósiles. Desde el siglo XIX hasta hoy, la temperatura media del planeta ha aumentado aproximadamente 1,1ºC.
— 1,1ºC… puede parecer poco. En mi casa a veces discutimos por el termostato.
— Puede parecer poco, pero a nivel global es muchísimo. Ese aumento altera el equilibrio natural del planeta.
— ¿Y por qué es tan negativo?
— Porque provoca cambios en el clima que no se producirían de forma natural. Es decir, origina el cambio climático: fenómenos extremos más frecuentes, sequías más intensas o lluvias torrenciales.
— Entiendo… ¿y los famosos gases de efecto invernadero qué son exactamente?
— Son gases como el dióxido de carbono, el metano o los óxidos de nitrógeno. El efecto invernadero, en realidad, es un fenómeno natural y necesario, ya que mantiene la temperatura adecuada para la vida en la Tierra.
— Entonces, ¿el efecto invernadero no es el “villano” de la historia?
— Exactamente. El problema no es el fenómeno en sí, sino el exceso de estos gases. Cuando se acumulan en grandes cantidades, retienen demasiado calor y provocan el calentamiento global.
— Ahora sí lo entiendo. No es el efecto… es el exceso.
— Exacto. Como casi todo en la vida. Otro problema importante es la deforestación. Consiste en la desaparición de bosques debido a la agricultura, la ganadería, la tala de árboles, la minería, la expansión de ciudades o los incendios provocados. Esto causa pérdida de biodiversidad, degradación del suelo y altera el ciclo del agua. Además, reduce la capacidad del planeta para absorber dióxido de carbono.
— ¿Y la contaminación?
— La contaminación es la introducción de sustancias dañinas en el medio ambiente. Puede afectar al aire (gases tóxicos y partículas contaminantes), al agua (residuos químicos y plásticos) o al suelo (desechos sólidos y sustancias tóxicas).
— Parece que todo está relacionado…
— Exactamente. Pero ahora viene lo más importante: lo que nosotros podemos hacer.
— ¿De verdad podemos influir en algo tan grande?
— Claro que sí. No hace falta hacer cosas enormes. Si cada persona realiza pequeños cambios, el impacto será muy grande. Por ejemplo, usar más el transporte público puede reducir considerablemente las emisiones de dióxido de carbono por persona cada año.
— ¿Y qué puedo hacer desde casa o el colegio?
 — Muchísimas cosas. Una de las más importantes es reciclar. Cada año, miles de toneladas de plástico llegan a los océanos y dañan a los animales marinos. Separar correctamente los residuos ayuda a reducir la extracción de nuevas materias primas y disminuye la contaminación. También podemos reutilizar materiales: convertir botellas en macetas, usar cajas para almacenar objetos o reutilizar bolsas el mayor tiempo posible.
— Tendré que empezar a separar mejor la basura…
— Seguro que sí. Además, es importante ahorrar agua. No significa dejar de ducharse, sino no desperdiciarla. Por ejemplo, cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes puede ahorrar muchos litros de agua al día.
— También he oído hablar del aumento de consumo de energía en las noticias… seguro que no es beneficioso. ¿Cómo lo prevenimos?
— Sí, tienes razón – no es nada beneficioso. Reducir el consumo eléctrico ayuda a disminuir el uso de combustibles fósiles. Podemos apagar las luces cuando no las necesitemos y aprovechar la luz natural. También existen energías renovables, como la solar. Y al desenchufar aparatos electrónicos no usados, prevenimos el consumo fantasma.
— ¿Y qué es eso del “consumo fantasma”?
— Es la energía que consumen los aparatos eléctricos cuando están enchufados aunque no los estemos usando. Puede representar hasta un 10 % del consumo eléctrico del hogar. Por eso es importante desenchufarlos cuando no sean necesarios.
— No sabía que hacíamos tantas cosas que afectan al planeta…
— Lo importante es empezar a cambiar.

Conclusión:

Después de conocer qué son el calentamiento global, el cambio climático, la deforestación y la contaminación, podemos comprender que los problemas ambientales no son algo lejano ni ajeno a nosotros. Son realidades que afectan al presente y, sobre todo, al futuro de nuestra generación.

La actividad humana ha alterado el equilibrio natural del planeta, pero también somos nosotros quienes tenemos la capacidad de cambiar esta situación. No se trata de realizar acciones extraordinarias, sino de modificar pequeños hábitos diarios: reciclar correctamente, ahorrar agua, reducir el consumo de energía, evitar el desperdicio y actuar con responsabilidad.

Cada gesto cuenta. Puede parecer insignificante, pero cuando millones de personas realizan pequeños cambios, el impacto es enorme.

El planeta no necesita que unos pocos lo hagan todo perfecto, sino que todos hagamos algo. Por eso, hoy queremos invitarles a reflexionar y a actuar. Porque el futuro no se espera… se construye.

Y como decimos nosotros: «Si todos hacemos algo pequeño, el resultado será algo grande».

“Cuidar el planeta no es solo una responsabilidad, es un compromiso con nuestra generación y con las que vendrán”.

 

CONCIENCIA AMBIENTAL (guion y podcast).
Por Vera Real Lisaso, Ángela Megía Fonseca, Sofía Villa Díaz y Jazmín Alzamendi Ibáñez.

 

Ángela.- ¿Sabéis qué? Estoy empezando a pensar que soy la única que ha visto el mogollón de noticias que hay sobre el cambio climático.

Vera.- Para nada, literalmente todas mis redes sociales están llenas de vídeos sobre eso.

Sofía.- Seguramente os parecerá una pregunta muy tonta en estos momentos, pero… ¿Qué es todo eso del cambio climático?

Jazmín.- Hay que atender un poco más en clase; es la variación del clima terrestre a largo plazo.

Sofía.-¡Ah, claro! Aunque todavía no pillo por qué ahora le dan tanta importancia, después de todo, el clima siempre ha variado.

Ángela.- Se debe a que en los últimos años ha estado pasando cada vez más rápido, y el entorno no tiene tiempo para adaptarse.

Vera.-Entonces no es todo culpa del ser humano, ¿verdad?

Ángela.- Ya, pero si se ha visto bastante involucrado en la masiva tala de bosques, el uso de energías no renovables, la caza furtiva hacia todo tipo de fauna, los combustibles fósiles y los miles de desechos de productos hechos en fábricas que terminan en todas partes menos en los contenedores.

Vera.- Sí, sí, yo leí algo parecido. Trataba sobre cómo todo eso tenía como consecuencia el aumento de temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos, el deshielo de los glaciares, el aumento en el nivel del mar, la pérdida de la biodiversidad y la escasez de agua.

Sofía.- ¡Wow! Es demasiado impactante. Nos estamos cargando el planeta y a todo lo que habita en él.

Jazmín.- Y lo peor de todo es que no podemos aportar nada significativo siendo solo unas niñas.

Ángela.- No, claro que podemos, cada pequeño detalle cuenta.

Jazmín.- ¿Cómo qué?

Ángela.- Como, por ejemplo, el tiempo que pasamos bajo la ducha sin pensar en el mal uso que hacemos del agua.

Vera.- Si lo hace una persona no es tan malo, pero imaginaros a millones de personas malgastando el agua todo el tiempo…

Sofía.-Eso sí que estaría fatal.

Jazmín.- Totalmente, pero también contaría el uso excesivo de Chat GPT y todo lo que tenga que ver con la inteligencia artificial, ¿verdad?

Sofía.- No sé, no tendría mucho que ver, o eso creo.

Vera.- No, no; tiene muchísimo que ver. Verás, para que podamos utilizar la inteligencia artificial se necesitan miles de millones de litros de agua al año, para que funcione correctamente.

Ángela.- ¡Buah! Sí, lo dijo la profe de Lengua. Como se nota que nos ayuda un montón.

Jazmín.-Pero, hablando de eso… ¿Alguna recuerda cuando la profe de geografía habló sobre un tal ODS 13?

Ángela.- Fue hace mucho tiempo, yo no recuerdo nada, ¿qué significaba eso?

Sofía.- Creo que significaba ‘Objetivos de Desarrollo Sostenible’.

Vera.- ¡Claro! Era eso, unos objetivos que consisten en acabar con el cambio climático.

Ángela.- ¿Vosotras creéis que de verdad lo lograrán?

Jazmín.- No lo sé, me parece algo muy pretencioso y, además, sospechoso, porque podrían estar fingiendo interés hacia todo lo que pasa con este tema para obtener beneficios.

Sofía.-¡Nah! No creo, si de verdad fuera así no estarían tanto tiempo trabajándolo.

Vera.-Yo creo que lo pueden lograr, aunque llevan mucho tiempo.

Ángela.- Es verdad llevan desde 2015, o sea, 11 años.

Jazmín.-Madre mía, pues eso ya es que no lo deben estar trabajando tanto como dicen.

Sofía.-Pero es que terminar con el cambio climático lleva mucho tiempo.

Vera.-Ya, pero llevan 11 años y son la ONU, o sea, dinero y poder no les falta, yo creo que un poco sí que nos están mintiendo.

Ángela.- Tienes toda la razón, estarán pasando del tema.

Sofía.- Igual es que se les está complicando mucho.

Jazmín.- Verdad, aunque tampoco podemos opinar mucho sin tanta información

Vera.- A vosotras se os olvida que hoy tenemos clases ¿no? ¡Que llegamos tarde!

Sofía.-Venga, vamos a clase así podemos pensar como infiltrarnos en la O.N.U.

 

NUESTRA APORTACIÓN AL MEDIO AMBIENTE
Por Martina Rada Alonso, Suhaila Gutiérrez Lozano, Oihane Arnaiz Cardona y Vanessa Delgadillo Pedrozo.  

Antes de contaros cosas curiosas sobre el medioambiente y mostraros que todos podemos llegar a ser activistas contra el cambio climático sin la necesidad de ser Greta Thunberg (influyente activista ambiental sueca reconocida mundialmente por empezar en el año 2018 con tan solo 15 años las huelgas escolares por el clima) ¿Sabemos bien lo qué es el medio ambiente?

Nosotras hemos hecho nuestra tarea y para completar nuestros conocimientos previos nos hemos ayudado de Google y de la inteligencia artificial. Así que aquí va nuestro resumen para poneros en contexto.

El medio ambiente es un entorno natural, es el conjunto de componentes físicos, químicos y biológicos externos con los que interactúan los vivos. Dicho entorno abarca la interacción de todas las especies vivas, el clima, y los recursos naturales que afectan la supervivencia humana y la actividad económica.

¿Habéis entendido mejor lo que es mejor el medioambiente? ¡Ahora vamos con datos curiosos, poneros cómodos porque os va a sorprender!

1-Los suelos del planeta almacenan aproximadamente el doble de carbono que la atmósfera, pero la agricultura intensiva puede degradarlos y liberar ese carbono acumulado durante siglos, contribuyendo al cambio climático.

2-Al mismo tiempo, el fitoplancton marino produce más oxígeno que los bosques tropicales; gran parte del oxígeno que respiramos proviene de estos microorganismos, cuyo crecimiento depende de corrientes oceánicas como las del Océano Austral, que aportan nutrientes.

3-Por otro lado, aunque la energía eólica es limpia, en grandes parques eólicos las turbinas pueden alterar ligeramente el microclima local al mezclar el aire y aumentar un poco la temperatura nocturna en algunas zonas agrícolas.

En conjunto, todo muestra cómo suelo, océanos y tecnología influyen directamente en el equilibrio climático del planeta.

¿Os han gustado? Ahora vamos con más información. ¡Esperamos que os guste!

Los suelos son muy importantes, aunque muchas veces no les prestamos la atención que merecen porque pensamos que solo son “tierra”. En realidad, el suelo es un sistema vivo formado por pequeños organismos, hongos, insectos y distintos componentes que trabajan juntos para mantener su fertilidad y su estructura. Gracias a todo esto, las plantas pueden crecer y los alimentos pueden producirse de forma natural.

Cuando el suelo se degrada pueden aparecer varios problemas. Puede erosionarse por el viento o por el agua, perdiendo su capa más fértil, y también puede volverse menos productivo, lo que hace que retenga menos agua durante las épocas de sequía. Como consecuencia, se necesitan cada vez más fertilizantes y productos químicos para poder mantener la misma producción de alimentos, lo que puede empeorar el estado del suelo con el paso del tiempo.

En algunas zonas del mundo hay suelos que han sufrido daños tan graves que su recuperación puede tardar muchísimos años, incluso siglos. Esto nos hace pensar que la naturaleza no siempre puede repararse al mismo ritmo que avanzan las actividades humanas. Además, el cuidado del suelo depende de muchas decisiones que toman las familias, las empresas y los gobiernos, y a veces se priorizan los beneficios económicos a corto plazo sin pensar en las consecuencias futuras. Por eso se suele decir que lo que parece barato hoy puede salir muy caro mañana, porque reparar los daños ambientales suele ser mucho más difícil que evitarlos.

También debemos entender que el problema del medioambiente no es solo un problema de valores o de moral, sino un problema que está conectado con la forma en la que funciona la sociedad, la economía y el consumo.

Por otro lado, la basura no desaparece cuando la tiramos al contenedor, solo cambia de lugar o de forma. Parte de la basura se envía a otros países, otra se elimina mediante incineración liberando gases contaminantes y otra termina acumulándose en vertederos que pueden durar muchas generaciones. Con el tiempo, algunos materiales se descomponen en partículas muy pequeñas llamadas microplásticos, que pueden terminar en el agua, en el aire e incluso en los alimentos que consumimos. Por eso reciclar es importante, pero también es igual de importante intentar producir menos residuos desde el principio y pensar que el mejor desperdicio es el que nunca se genera.

Cuando hablamos de sostenibilidad, no se trata solo de “salvar el planeta” como si fuera algo separado de nosotros. La Tierra probablemente seguirá existiendo, pero el verdadero objetivo es conseguir que las personas puedan vivir de forma digna y estable durante mucho tiempo. Un estilo de vida sostenible no significa vivir peor, sino aprender a utilizar la energía de manera más responsable, reducir el consumo innecesario y diseñar ciudades donde las personas puedan desplazarse caminando con seguridad. También implica fabricar productos que puedan repararse y reutilizarse en lugar de desecharse cuando dejan de funcionar.

Por último, los bosques tienen un papel bastante complejo en el clima. Aunque normalmente se piensa que ayudan a enfriar el planeta porque capturan carbono, algunos bosques de zonas frías, como los bosques boreales, pueden contribuir al calentamiento regional. Esto ocurre porque el color oscuro de los árboles absorbe más calor del sol que la nieve que cubría el suelo durante el invierno, un fenómeno conocido como efecto albedo, que puede reducir parte del enfriamiento que se atribuye a estos ecosistemas.

Increíble, ¿verdad? Para finalizar vamos a contaros toda el agua que se necesita para usar la inteligencia artificial:

Para generar un texto de 100 palabras en Chat GPT consume, en promedio, 519 mililitros de agua, el equivalente a una botella. Este consumo, que puede parecer mínimo en la escala de una sola consulta, se magnifica cuando se analiza el impacto a gran escala. La inteligencia artificial gasta agua porque funciona en centros de datos que necesitan enfriarse constantemente, y el agua es una de las formas más eficientes de quitar calor.

La inteligencia artificial utiliza mucha agua principalmente para la refrigeración de los centros de datos donde funciona. Estos centros albergan miles de servidores que trabajan sin parar procesando enormes cantidades de información. Al hacerlo, consumen mucha electricidad y generan muchísimo calor.

Para evitar que los equipos se sobrecalienten y se estropeen, se usan sistemas de enfriamiento, y muchos de los más eficientes emplean agua (por evaporación o circuitos de refrigeración). Además, producir la electricidad que alimenta esos servidores —sobre todo si proviene de centrales térmicas— también requiere grandes volúmenes de agua. Por eso el crecimiento de la inteligencia artificial tiene un impacto importante en el consumo de agua, especialmente en regiones donde ya es un recurso escaso.

En resumen: la IA usa servidores que consumen mucha electricidad y se calientan mucho. Usan agua para enfriarse y evitar que se dañen. Parte del agua se evapora.  Por eso la IA tiene una huella hídrica, que por si no lo sabéis es la apropiación humana del agua dulce, es un indicador tanto del volumen de agua utilizado para producir algo, como de su origen. Cuanta más IA usamos, más servidores funcionan y más agua se necesita.

Nosotras, como alumnas de 1º de la ESO, queremos reflexionar sobre las cosas que podemos mejorar todos para tener un planeta más ecológico.

  • No tardar tanto tiempo en la ducha
  • Apagar las luces en cuanto salimos de una habitación
  • Reciclar
  • No tirar basura al suelo de la calle
  • No dejar el grifo abierto mientras nos lavamos los dientes.
  • Usar menos el coche y caminar más cuando podamos.
  • Llevar botella reutilizable en vez de comprar tantas de plástico.
  • Cuidar los parques y no romper plantas ni árboles.
  • No desperdiciar comida, porque hay gente que no tiene.
  • Apagar la tele si no la estamos viendo.
  • No dejar el cargador enchufado todo el día.
  • No pedir tantas cosas con envíos rápidos que contaminan más.

Aunque seamos adolescentes, como dijo Gandhi: “Sé el cambio que deseas ver en el mundo”. O también esta bonita frase: “No es el planeta el que está muriendo, es nuestra comodidad lo que lo está matando”.

Esperamos que nuestro artículo os ayude a entender que ya es hora de que todos pongamos nuestro granito de arena y actuemos con esas pequeñas cosas de nuestro día a día que pueden lograr algo grande ¡Vamos Activistas!

 

COMPROMISO POR EL CLIMA
Por Luana Mérida Fernández, Rachell Vanegas Irias, Mía Zamora Zamora, Mª José Zapata Molina y Astrid Zavaleta Salas.  

En la actualidad, el clima del planeta está experimentando cambios significativos debido a la contaminación y a las actividades humanas.

El aumento de la temperatura global provoca el derretimiento de los glaciares, el aumento del nivel del mar y cambios en los patrones de lluvia.

Estos cambios afectan tanto a la naturaleza como a la vida humana, por lo que es importante tomar medidas para proteger el medio ambiente.

Nosotras sabemos que el cambio climático va a afectar directamente a nuestro futuro por los problemas ambientales, como el calor extremo o la contaminación, y también frustración porque creemos que los gobiernos y las grandes empresas no hacen lo suficiente. Aun así, hay adolescentes que quieren actuar, cambiar hábitos.

El clima es uno de los elementos más importantes de la Tierra en la vida de los seres humanos, los animales y las plantas. El clima es super  importante para La Tierra, dependiendo de donde vivas el clima influye en el paisaje y marca cómo vivimos las personas, los animales y las plantas.

Cómo cambiar la tendencia actual:

El cambio climático nos preocupa mucho porque afecta a nuestro presente y nuestro futuro. Hay problemas como el calor extremo y la contaminación, y a veces sentimos que los adultos y los gobiernos no hacen lo suficiente. Es importante concienciarnos de que tenemos que ahorrar energía, usar transporte sostenible, reciclar, consumir responsablemente y apoyar energías limpias.

Es necesario que pensemos a nivel individual, empezar por ahí para luego poder influir en nuestra familia, compañeros, comunidad… Acciones pequeñas diarias pueden generar grandes cambios. Nosotras nos comprometemos a reciclar plásticos, latas, vidrio, papel, cartón…echándolo en los contenedores adecuados; caminar más y utilizar menos vehículos contaminantes, comprar productos sin empaquetado de plástico, apagar las luces cuando salgamos de una habitación, hablar con nuestras familias y amigos sobre los problemas medioambientales para concienciarlos de la importancia de empezar a actuar YA.

Y tú, ¿a qué te comprometes?

 

EL DESHIELO DE LOS POLOS
Por Julia Pérez Antón, Alejandra Camacho Benavides y Vannia Ccana Oscco.  

En este artículo trataremos el problema que supone para nuestro planeta y por consiguiente para nuestras vidas ‘el deshielo de los polos’.

Como dijo Gandhi: «La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos». Esto nos hace pensar que lo que estamos dejando a nuestros hijos no es lo mejor para ellos.

¿Qué es el deshielo de los polos?: El deshielo de los polos es el derretimiento acelerado del hielo debido al calentamiento global.

1. Causas del deshielo de los polos: El deshielo de los polos se debe principalmente al aumento de las temperaturas globales causado por las actividades humanas. Esto afecta directamente a las especies que viven en los polos.

2. El impacto del deshielo de los polos en la naturaleza: El derretimiento de los casquetes polares tiene graves consecuencias a nivel mundial. Uno de los efectos que más se nota es la elevación del nivel del mar.

Nosotras no podemos hacer grandes cosas, pero sí que podemos: reciclar, reutilizar, usar la energía con cabeza y no derrochar, por ejemplo, no dejar las luces de las habitaciones encendidas cuando no hay nadie en esas habitaciones, ayudar a limpiar playas, intentar usar medios de transporte no contaminantes… No hace falta recorrer el mundo para ayudar a frenar estos desastres que nos impiden avanzar, con un pequeño gesto que hagamos, por lo menos una vez al día, sirve, y mucho. Nuestra profesora nos ha dicho algo que nos ha parecido muy bonito y tiene que ver con este tema: “Las maravillosas playas de nuestras costas están compuestas de millones y millones de granitos de arena, sin esos granitos de arena estas playas no existirían. Sí cada uno de nosotros aporta un granito de arena, por muy pequeño que sea podremos conseguir crear algo grande y maravilloso”.

En este momento, la gente se está dando cuenta de que el cambio climático afecta mucho a nuestras vidas, y por eso ayudan, poniendo su granito de arena: ayudando a recoger la basura de las playas, reciclando, reutilizando…

En resumen, no hace falta que te conviertas en activista de los que convocan huelgas o manifestaciones de manera internacional, pero tú también puedes actuar como activista local, a pequeña escala, porque al poner tu granito de arena, aunque sea pequeño y parezca innecesario, créeme, puedes ayudar a frenar el deshielo de los polos o cualquier otro fenómeno tan horrible, todo MEJORARÁ porque todo está relacionado.

 

CAMBIO CLIMÁTICO, CALENTAMIENTO GLOBAL Y EFECTO INVERNADERO
Por Xavier Suárez Noblecilla, Diego Jun Hao Wu, Johnny García Hernández, Adrián Barrera Velásquez y Adrián Aguilar Gilledo.

En los años 90 ya empezó a tomar importancia el cambio climático y calentamiento global como un problema que necesitaba una intervención urgente de manera mundial. Sin embargo, los comienzos para llevar a cabo políticas que frenasen el avance del problema fueron difíciles debido al boicot de los anti-cambio-climático y gobiernos como el del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que hicieron que las soluciones no empezasen a llegar hasta años más tarde. Incluso hoy en día nos tenemos que enfrentar a los negacionistas anti-ciencia encabezados por gente como el presidente actual de EE.UU. Donald Trump, a día 13 de febrero de 2026, acaba de dar libertad total en Estados Unidos para usar sin restricciones los gases de efecto invernadero, aunque los datos y los hechos no permiten negar los problemas causados por dichos gases, en especial porque hoy en día se están sintiendo y viendo los efectos reales del problema.

En este artículo nos gustaría comentar pequeñas acciones que podemos llevar a cabo todos nosotros en nuestra vida cotidiana y que pueden ayudar a por lo menos ralentizar el vertiginoso avance en los cambios que está sufriendo nuestro planeta respecto al clima. Pero antes de empezar con esas medidas con las que nos convertiremos en “activistas contra el cambio climático” queremos explicar lo que es el cambio climático y sus consecuencias.

Según la definición de la propia ONU “El cambio climático se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estos cambios pueden ser naturales, debido a variaciones en la actividad solar o erupciones volcánicas grandes. Pero desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas».

El cambio climático trae consigo el Calentamiento Global, que es un aumento de la temperatura de la atmósfera terrestre. El calentamiento global se ha estado midiendo desde finales del siglo XIX. Se ha observado un aumento de aproximadamente 0.8ºC desde que se realizan mediciones confiables, dos tercios de este aumento desde 1980. Hay una certeza del 90% (actualizada a 95% en el 2013) que la causa del calentamiento es el aumento de gases de efecto invernadero resultado de las actividades humanas como la quema de combustibles fósiles (carbón, gasolina, gas natural y petróleo) y la deforestación.

¿Qué es el Efecto Invernadero? El Efecto invernadero es un fenómeno natural en el cual la radiación de calor (onda larga) de la superficie de un planeta, en este caso la Tierra, es absorbida por gases de la atmósfera y es reemitida en todas direcciones, lo que resulta en un aumento de la temperatura superficial.

El calentamiento global es uno de los problemas más urgentes y complejos que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. A medida que las temperaturas globales continúan aumentando, los efectos en el clima, el medio ambiente y la sociedad se hacen más evidentes y devastadores.

Nunca antes la acción humana y la acumulación de gases de efecto invernadero había derivado en un incremento de temperatura tan intenso y peligroso. Las emisiones continúan al alza, lejos del objetivo de mantener el calentamiento global en, preferiblemente, 1,5°C, tal como se acordó en el Acuerdo de París (reducción del 45% para 2030).

El calentamiento global es preocupante por varias razones:

  1. Alteraciones climáticas: el aumento de las temperaturas globales provoca cambios en los patrones climáticos, afectando las estaciones, alterando las precipitaciones y aumentando la frecuencia de eventos extremos como
  2. Huracanes, sequías severas e inundaciones. Las niñas y los niños son los más vulnerables durante y después de estos desastres.
  3. Pérdida en ecosistemas y biodiversidad: las especies pueden verse obligadas a migrar, adaptarse o afrontar la extinción debido a las nuevas condiciones climáticas. La pérdida de biodiversidad afecta los servicios ecosistémicos esenciales para la vida humana, como la polinización de cultivos, la purificación del agua y la regulación del clima.
  4. Consecuencias económicas: los desastres naturales más frecuentes, intensos y severos destruyen infraestructuras básicas (hogares, escuelas), reducen la productividad agrícola y aumentan los costes de los servicios de salud. La adaptación a estos cambios climáticos requiere inversiones considerables, lo que puede afectar negativamente a la economía global y la sociedad.
  5. Riesgos para la salud: el calentamiento global aumenta la incidencia de olas de calor, que pueden resultar mortales, especialmente para las personas mayores y la infancia. Además, el cambio climático puede facilitar la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue y el zika, y agravar problemas respiratorios debido a la mayor contaminación del aire.

Todos estos cambios provocados por el calentamiento global tienen consecuencias devastadoras para las comunidades, especialmente aquellas más vulnerables.

¿Qué podemos hacer nosotros para frenar el desastre al que se dirige nuestro planeta si no tomamos medidas urgentes?

1- Reducir el gasto de energía en casa y el colegio, por ejemplo, apagando las luces cuando salimos de la habitación, no tener la calefacción encendida si tenemos las ventanas abiertas (se puede ventilar la habitación en diez minutos, pero luego cerrar las ventanas para que no se vaya el calor y el consumo de la caldera aumente),…

2- Intentar reparar las cosas que pueden tener una segunda vida en vez de cuando se estropean tirarlas a la basura.

3- Comprar sólo lo que realmente necesitamos, por ejemplo no pedir a nuestros padres que nos compren una mochila nueva cada curso escolar, cuidar el material que tenemos para que nos dure mucho tiempo.

4- Comprar cosas de calidad para que nos duren más tiempo y no tengamos que estar comprando continuamente, porque al final nos sale más caro.

5- Evitar Comprar artículos empaquetados en plástico.

6- Cuidar la naturaleza, nuestros árboles, nuestros ríos, nuestras playas.

7- Reutilizar y reciclar todo lo posible.

8- Siempre que sea posible trasladarnos a pie, en bicicleta o en transporte público.

9- Elegir productos locales y de temporada, así se ahorra mucho en transporte y se contamina menos.

10- Hablar con nuestras familias sobre el tema y favorecer a las empresas que tienen una política sostenible.

El mayor error es pensar que nuestras acciones no importan. Importan mucho porque cuando se multiplican y se combinan con presión política y cambios en la política medioambiental se consiguen grandes avances. Todavía estamos a tiempo, pero cada año la oportunidad de mejorar y parar el desastre disminuye.