Los sentidos nos ayudan a comprender nuestro entorno, ya que toda la información llega a través de ellos. Por esta razón, es fundamental que los más pequeños despierten todos sus sentidos a través de la estimulación multisensorial. El colegio Purísima Concepción de Santander ha puesto en marcha este curso un espacio móvil dedicado a desarrollar técnicas para que los niños puedan interactuar con su entorno de forma divertida y sorprendente. Os proponemos también algunas ideas para hacer en casa.

En todas las aulas del colegio se desarrollan, desde hace mucho tiempo, actividades de estimulación multisensorial. Sin embargo, el elemento estrella de este año han sido las mesas iluminadas, una iniciativa que surge de una de las profesoras de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje, Patricia Maldonado. Con estas mesas, de diferentes alturas, el alumnado ha podido identificar formas, colores y objetos de su vida cotidiana. Según el director del centro, Carlos Rodríguez, “el objetivo de estas actividades y propuestas es que los niños aprendan a través de sus propias experiencias. Hay que crear un ambiente de estímulos en el colegio y también en casa para trabajar las sensaciones y generar libertad a los alumnos para explorar, investigar, descubrir y disfrutar de los sentidos”.

Los beneficios de la estimulación multisensorial son muchos y con ella se buscan diferentes sensaciones y estímulos específicos para los niños. En cada sesión y en cada actividad que se realiza encontramos alguno de estos objetivos:

  • Potenciar los momentos de relajación y disminuir los de estrés
  • Desarrollar la autoconfianza
  • La aparición y el manejo del autocontrol
  • Incentivar la exploración y las capacidades creativas
  • Establecer una buena comunicación con el entorno
  • Proporcionar una sensación de bienestar y de ocio
  • Promover la capacidad de elección
  • Incrementar el tiempo de atención y concentración
  • Reducir las alteraciones conductuales que puedan aparecer

Es importante recordar que nuestro cerebro procesa todo nuestro sistema sensorial y este, a su vez, forma parte del sistema nervioso. La vista, el oído el tacto, el gusto y el olfato son los cinco encargados de recibir lo que pasa a nuestro alrededor. Y cada estímulo que llega tiene cuatro aspectos: tipo (modalidad), intensidad, localización y duración.

Esa información que nos rodea se divide en diferentes elementos según el sistema sensorial que estimula y son:

  • Elementos visuales: Su importancia es clave para poder crear un ambiente agradable y que favorezca la relajación. En concreto, nuestro centro cuenta con proyectores, mesa de luz, globos de luz, lámparas de fibra óptica, reloj líquido, botellas de la calma, luces led, linternas… etc. También solemos utilizar otros elementos como fotografías de objetos o de familiares, juegos luminiscentes, bloques de construcción visuales…etc.
  • Elementos auditivos: La vida está llena de sonidos, graves, agudos, agradables, desagradables… Se utilizan sonidos complejos como base de la sesión como melodías, canciones relajantes… Además, utilizamos elementos que al manipularlos emiten sonidos, como el papel de celofán, instrumentos, cascabeles, el plástico de burbujas, instrumentos musicales….
  • Elementos táctiles: Siempre se busca provocar sensaciones táctiles: tocar telas con diferentes texturas, presiones con las pelotas, bandejas (arroz, legumbres, arena, algodón…) y el juego de las temperaturas: frío, calor, templado.
  • Elementos vestibulares (relacionados con el equilibrio y control espacial): Se realizan ejercicios neurofuncionales y de los reflejos primitivos encaminados a reforzar este sistema.
  • Elementos del gusto y el olfato: Para estimular estos sentidos se utilizan diferentes frascos de olores y sabores. Talleres de cocina para probar sabores diferentes, taller de frutas…

 

Talleres en casa

Aunque no podamos ir al colegio los estímulos no descansan y, como es muy importante trabajarlos, tenemos una pequeña propuesta de actividades que podréis hacer en vuestra casa: ‘Bolsa misteriosa’, ‘Plastilina casera’, ‘Trasvase con esponja’ y ‘Pintamos con patatas’.

‘Bolsa misteriosa’ es una divertida actividad que tiene como objetivo conocer nuevas palabras, estimular el tacto, la concentración y atención y, sobre todo, reír. ¿En qué consiste? Necesitarás una bolsa de tela o plástico en la que haya varios objetos con diferentes texturas y tamaños. Puedes colocar todos los objetos sobre la mesa y explicarlos para luego pedir al niño que meta uno de ellos en la bolsa hasta completar la lista. Otra versión más difícil es en la que no se ve los objetos y tiene que encontrar cada uno por el tacto.

‘Plastilina casera’ tiene como objetivos experimentar con texturas y fomentar la concentración y la creatividad. Trabajar con este material no solo divierte y estimula la creatividad de los niños, sino que, además, mejora su capacidad de concentrarse y además tranquiliza. Se necesitan dos tazas de harina, dos cucharadas de aceite de oliva, media taza de sal, una taza y media de agua caliente y colorante alimenticio. Se mezcla la harina, la sal y el aceite en un bol grande. Después se vierte el agua y se amasa hasta conseguir una textura homogénea. Para darle color a la masa se añade colorante alimenticio. Y finalmente añade unas gotas de glicerina si tienes, pues actúa de humectante y suaviza la masa. Con tu plastilina casera puedes jugar a crear las figuras que quieras.

‘Trasvase con esponja’ es una actividad para desarrollar la coordinador óculo-motora y controlar y coordinar los movimientos. Se necesitan dos boles, colorante alimenticio o pintura de dedos y una esponja. ¿Qué hay que hacer? El niño llena con agua uno de los boles hasta la mitad, después hunde la esponja en el agua y a continuación la lleva al otro bol. Después echa el colorante en el agua y repite la acción para observar cómo cambia el color y se extiende por todas partes.

‘Pintamos con patatas’ es una actividad para fomentar la creatividad. Necesitas una patata y pintura (acuarela, de dedos…). Lo que hay que hacer es partir la patata por la mitad y crear alguna forma o figura. La patata es tu pincel y los resultados pueden ser sorprendentes.